CIUDAD DE MÉXICO, 07 de mayo, (DE VAGOS/CÍRCULO DIGITAL).— Expresar lo grandioso, inexpresable e indecible en el poema “Primero Sueño” de la autora novohispana Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695) motivó a la artista visual María Angélica González Dávila para crear la exposición que presenta en la Universidad del Claustro de Sor Juana (UCSJ).

“Primero Sueño es un poema de erudición que estudié en la manera de lo posible, pues tiene elementos de la mitología griega, del pensamiento neoplatónico, del pensamiento de los padres de la iglesia”, explicó la creadora de la muestra “De somno et insomniis. Los procesos del sueño en Sor Juana Inés de la Cruz”.

En declaraciones difundidas por la Secretaría de Cultura federal, la pintora y escultora dijo que hizo lectura de los trabajos realizados por estudiosos del poema, como Octavio Paz y su libro Las Trampas de la fe y José Gaos, de cuyo texto “El sueño de un sueño” tomó la decisión de presentar una instalación de cinco camas.

“Estoy haciendo mi investigación de doctorado donde doy tratamiento de símbolo sagrado a la cama en el arte contemporáneo, puesto que es el lugar privilegiado del ser humano: ahí nace y muere”, explicó.

De acuerdo a González Dávila, la exposición es una aproximación sencilla a aquello que es grandioso, inexpresable e indecible del poema de Sor Juana, por lo que su propuesta parte de dos plataformas: desde lo físico y lo medible, de la mirada de lo no visible y no medible, que pertenece al mundo del misterio.

“Estas dos miradas las traté de conjugar. Quizá el público que no ha leído el poema pueda intuir de alguna madera su esencia”, apuntó.

La propuesta presenta un video con el registro electroencefalográfico del sueño de González Dávila, una serie de cinco camas acompañadas por lienzos, y una instalación colgante compuesta por 70 figuras esféricas y semiesféricas de diferentes tamaños.

“Decidí hacer un electroencefalograma de mi actividad cerebral para penetrar en lo más hondo el poema. El poema dura 40 minutos y mi electro fue de hora y media, por lo que tuve que adecuar mi estudio a las cinco partes del poema: vigilia, inicio del sueño, sueño profundo, el regreso paulatino a la vigilia y por último la vigilia”, acotó.

En la celda se colocaron cinco pequeñas camas cuyos marcos de hierro soportan colchones, almohadas y cubre-camas, cada una distinta dentro de su similitud con su propio espacio y sentido.

“Además de las camas hay lienzos con imágenes que representan la huella corporal del durmiente, en este caso es mi propia huella”, agregó la artista.

En medio de las camas se observa la instalación colgante “Pulchra esencia” (Esencia bella) integrada por 70 esferas de diferentes tamaños que insinúa que el alma sube hacia la cumbre del monte pero no deja de haber corporalidad.

En dicha instalación se observa un pequeño vestido de manta bordado a mano, sobre ello, González Dávila explicó que iconográficamente en el arte medieval se representaba el alma como una niña. “Tomé esa idea para expresar que el alma sube sobre un cúmulo de esferas y se acerca a la gran esfera que es el Ser”.

 

“De somno et insomniis. Los procesos del sueño en Sor Juana Inés de la Cruz” concluirá su exhibición el próximo 8 de mayo. Puede visitarse este sábado de 10:00 a 13:30 horas, y el lunes 8 de mayo de 10:00 a 17:00 horas. La entrada es  libre.