CIUDAD DE MÉXICO, 17 de mayo, (DE VAGOS / CÍRCULO DIGITAL).- La música es un lenguaje universal que le habla a la sensibilidad de quien escucha, refiere la soprano Zulyamir Lopezríos, quien ofrecerá un concierto acompañada por el pianista Carlos Adriel Salmerón el jueves 18 de mayo a las 20:00 en el Centro Académico Cultural campus Juriquilla de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), dentro del ciclo Bellas Artes a todas partes, esfuerzo que la Coordinación Nacional de Música y Ópera del Instituto Nacional de Bellas Artes realiza para llevar a sus concertistas a todo el país.

 

Lopezríos asegura que disfruta presentarse con Salmerón porque, además de tener técnica pianística, posee el mérito de saber acompañar: espera la respiración y frasea con el cantante.

 

En esta ocasión brindarán un programa iberoamericano, conformado por piezas del compositor argentino Carlos Guastavino, los cubanos Eduardo Sánchez de Fuentes y Sindo Garay, y los españoles Xavier Montsalvatge y Enrique Granados; un repertorio con la influencia de la música popular de sus respectivos países.

 

Comenzará con el ciclo Pájaros de Guastavino, cuyas letras son poemas de otro argentino: León Benarós. En ellos describe, a veces físicamente, otras de carácter, a aves como el gorrión o la paloma. Guastavino se inspiraba en las melodías populares argentinas, cuyo espíritu impregnaba la rítmica, la armonía y la contrapuntística de sus composiciones.

 

Lopezríos y Salmerón también interpretarán las Cinco canciones negras de Montsalvatge, en la cuales el compositor empleó textos de diferentes poetas.

 

Para ambos ejecutantes, el programa es muy disfrutable y de un nivel de concierto fino, pero al mismo tiempo sencillo. La maestra Lopezríos se encargó de la selección de los temas. Procura que sean coherentes entre sí y poco escuchados por el público, con la finalidad de que le aporte conocimiento y una reflexión.

 

Este programa se adapta a distintos tipos de público. La soprano sostiene que la música muy elaborada no es la que le aporta más a quienes asisten a un concierto, sino que “lo importante es la comunicación y el puente que se tienda con los oyentes”.

 

A decir de la cantante, la comunicación es posible cuando tres actores confluyen: la música, el intérprete y el público. “Los compositores crean un lenguaje que es universal. Aunque no se entiendan los diferentes idiomas en los que se canta, la música sí la entienden todos”. A esto se le agrega la gestualidad, la conexión visual con los asistentes y los movimientos corporales del artista, que ayudan a darle expresividad al texto y, finalmente, la recepción por parte del público y su reinterpretación de lo escuchado.