CIUDAD DE MÉXICO, 25 de mayo, (DE VAGOS / CÍRCULO DIGITAL).- Para la actriz Francesca Guillén, quien participará en la próxima sesión del ciclo ¿Quieres que te lo lea otra vez? que organiza el Instituto Nacional de Bellas Artes, los niños deben ver el acto de leer como un escape, como una travesura.

 

Dijo que a los pequeños no se les debe obligar a leer, sino seducirlos a través de libros que les atraigan, con el objetivo de que encuentren su propio tono literario. 

 

“Si percibiéramos a la lectura como un acto natural, compartir textos en voz alta se volvería un juego, algo cercano, cotidiano y formativo, pues se crean criterios, conductas y personalidades. La maravilla de los libros es que nos pueden influenciar completamente”, mencionó Guillén.

 

Bajo esa premisa, la destacada actriz de teatro, cine y televisión compartirá con el público infantil algunos fragmentos de El maravilloso mago de Oz, de L. Frank Baum, este sábado 27 de mayo a las 12:00 en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.

 

El maravilloso mago de Oz, además de ser un clásico de la literatura infantil, es importante para Francesca Guillén porque es una historia que habla sobre las decisiones que se toman para resolver ciertas complicaciones. Es una metáfora de la vida.  

 

Sobre la literatura infantil, la mexicana señaló que aunque se acote el público, las historias poseen un fondo profundo. “Tienen su anécdota obvia, pero también contienen moralejas muy importantes para los adultos. Cuando la literatura es inteligente, no tiene edad, ese es el caso de El mago de Oz”.

 

Consideró también que a los más pequeños del hogar no se les deben dar textos “facilones”. “Pienso que los niños tienen la capacidad de filtrar lo que reciben, y los cuentos fantásticos tienen dos aristas como opciones. Los personajes, como los lectores, tomarán sus decisiones, ahí está el aprendizaje”.

 

En palabras de Guillén, el ciclo ¿Quieres que te lo lea otra vez? es un esfuerzo por hacer más atractiva la lectura a través de la participación de artistas que la gente conoce gracias a un medio masivo como la televisión. Reconoció que participar en él le ha significado un reto como actriz, ya que le exige transmitir calidez por medio de letras que no fueron concebidas para ser leídas en público. Eso produce que saque sus mejores herramientas interpretativas con el fin de mantener la atención de los niños.

 

 Además, piensa que la lectura es benéfica para los infantes, pues estos se vuelven más críticos de forma natural. “Los libros los convierten en seres más capaces de cuestionar las decisiones a una edad más adulta, lo cual haría una sociedad mucho más crítica y reflexiva”.

 

 

 

Y concluyó: “No importa a qué te dediques en la vida, siempre se necesita de la creatividad y la lectura la da. Con las letras hacemos mejores lectores no solo de páginas, sino de situaciones. Como se incentiva la imaginación, se incentivan las formas de ver las cosas y de resolver los problemas”.