CIUDAD DE MÉXICO, 02 de junio, (DE VAGOS / CÍRCULO DIGITAL).- En 1988, el escritor y periodista Alejandro Toledo dio pauta para comenzar el rescate de la obra del cuentista y novelista mexicano Francisco Tario (1911-1977),  con la publicación de la antología Entre tus dedos helados y otros cuentos.

 

Francisco Peláez Vega, nombre de pila de Francisco Tario, se dio a conocer en 1943, cuando público el libro de cuentos La noche y la novela Aquí abajo, dos volúmenes calificados como insólitos para el panorama de las letras mexicanas de la época.


 

 

Casi 30 años después de la aparición de Entre tus dedos helados y otros cuentos, surge Francisco Tario. Antología, una selección de textos realizada por Alejandro Toledo, y que será presentada el domingo 4 de junio a las 12:00 en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes. Participarán Alejandra Amatto, Julio Farell, Ana García Bergua y el antologador. La entrada será libre.

 

“La antología del 88 era muy básica. Se conocía poco a Tario y yo mismo no tenía la perspectiva que adquirí con los años, sobre todo el investigar en sus papeles para la realización de las Obras completas.  Entonces, en los 80, había que presentarlo. A la par se rescataron sus piezas teatrales y se publicó Jardín secreto, una novela inédita”, comentó Alejandro Toledo.

   

Esta nueva antología, publicada por la editorial Cal y Arena, tiene una amplia muestra de sus cuentos, además de una sección de su escritura fragmentaria, en la que aparece completo el libro Equinoccio, así como los cuentos que le escribió a sus hijos, la obra de teatro El caballo asesinado y capítulos de sus dos novelas. “Se trató de mostrar lo esencial de Tario, y creo que sí puede afirmarse que en estas casi 600 páginas está la esencia del fantasma”.

 

La antología incluye también el prólogo que la escritora Esther Seligson originalmente escribió para la antología del 88, junto con un segundo texto que ella leyó en el Palacio de Bellas Artes al conmemorarse los 80 años de Francisco Tario. A decir del antologador, esos trabajos siguen siendo tan válidos como cuando fueron escritos y gracias a eso decidió dejarlos en esta nueva publicación.

 

Alejandro Toledo ha dedicado mucho tiempo al redescubrimiento de obra de este enigmático escritor.  “Nunca pensé dedicar tanto tiempo a Tario. Intenté olvidarlo, pero regresó”. Dijo también que cuando él lo descubrió era un autor con muy pocos lectores, e incluso se podían comprar en las librerías las ediciones originales de sus libros, de los años 40 y 50. “Ahora hay mucho trabajo editorial, hay incluso traducciones de sus cuentos al francés, que se ofrecen como libros electrónicos. Tario es un autor vivo”.