CIUDAD DE MÉXICO, 02 de julio, (MENSAJE POLÍTICO/CÍRCULO DIGITAL).— Por Juan R. Hernández. El tráfico ilegal de especies es una de las principales razones de la extinción de plantas y animales de nuestro país, por lo que es necesario implementar acciones para un mayor control de seguridad en las aduanas y puertos fronterizos del país, afirmó la Secretaria de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, María Eugenia Ocampo Bedolla.

En entrevista, la diputada de Nueva Alianza se pronunció por fortalecer las medidas para prevenir y sancionar este delito.

De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), esta actividad ilícita genera ganancias de hasta en 100 mil millones de dólares (mdd) anuales, y durante los últimos años ha cobrado terreno en el país.

La legisladora aliancista refirió que de 2014 a 2016, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ha realizado 620 operativos anuales, en los cuales se aseguraron 5 mil 177 animales y 3 mil 439 plantas de vida silvestre.

Por ello, consideró, “deben reforzarse las acciones en las fronteras y pasos aduanales del territorio nacional para evitar que más especies mexicanas sigan siendo comercializadas en el mercado negro y erradicar esta actividad que pone en riesgo los ecosistemas y nuestra biodiversidad”.

Bedolla Ocampo, reconoció los esfuerzos que realizan las dependencias correspondientes para tratar de contrarrestar este ilícito, sin embargo, dijo los constantes decomisos en los principales puertos fronterizos del país son muestra de que no son suficientes.

Refirió que de acuerdo con la organización norteamericana “Defensores de la Vida Silvestre”, de los 13 mil 325 cargamentos de especies animales que se decomisaron en las fronteras de Estados Unidos entre 2005 y 2015 provenientes de América Latina, 70% se intentaron cruzar por la frontera con México.

Al respecto, la diputada morelense aseveró que al ser Estados Unidos uno de los países de mayor consumo de tráfico ilegal de especies animales, las autoridades mexicanas deben evitar la entrada de este tipo de comercio en las fronteras, principalmente del sur.

Por otra parte, dijo, el tráfico ilegal de flora en todo el territorio nacional sigue siendo una grave problemática social y económica, pues afecta sobremanera la producción de campesinos, ejidatarios y comuneros.

De ahí, la imperiosa necesidad de proteger a las especies vegetales y animales que se encuentran amenazadas por esta actividad ilícita, concluyó.