CIUDAD DE MÉXICO, 13 de julio, (BALÓN CUADRADO / CÍRCULO DIGITAL).- El título de la Selección Mexicana en la Copa Oro 2015 tuvo una repercusión en el mercado internacional de fichajes y valores para los futbolistas mexicanos. Una cuarta parte del plantel que ganó el campeonato ante Jamaica se revaloró entre 12 y 27%, las inversiones de clubes extranjeros por la adquisición de jugadores mexicanos ascendió a 37 millones de dólares y jugadores como Diego Reyes y Miguel Layún salieron a préstamo hacia clubes donde tuvieron mayor actividad.

“Cualquier torneo que se juegue con la selección siempre será importante, ya que da un valor agregado como jugador de futbol”, indica Manuel Velarde, agente de futbolistas.

Javier Hernández incrementó en 9 millones de dólares su cotización cuando se convirtió en campeón goleador de la Copa Oro 2011. Ha sido el incrementó más grande en la valoración del delantero mexicano, que aprovechó el torneo para alcanzar su cuarta cotización más alta en su carrera, cuando llegó a valer 21 millones de dólares.

“Por mucho, la Selección Mexicana a nivel internacional es la que más siguen los visores; a partir de ahí, vienen y los ven en sus clubes. Estamos hablando también de selecciones juveniles, sub-20, sub-17, así como la selección olímpica”, complementa Mauricio García de la Vega, agente de jugadores y creador de la agencia Iconstar, que tiene en cartera a elementos como Hedgardo Marín, Moisés Muñoz, Ángel Sepúlveda y Luis Rodríguez, quienes integran el plantel que participa en la Copa Oro 2017.

Ambos agentes de futbolistas indican que la Selección Mexicana, en cualquier competencia y categoría, representa la vitrina más importante para que los jugadores puedan cambiar de equipo, a través de una transferencia, incrementen su valor, obtengan mejores contratos laborales y hasta firmar algún patrocinio.

“Evidentemente, entre los diferentes torneos y midiéndolos desde la competencia máxima que es el mundial, y tratando de medir la calidad del torneo en base a los rivales que enfrentan, este verano con la actividad de la Selección, se contrapone la Copa Confederaciones sobre la Copa Oro”, agrega Manuel Velarde, uno de los dirigentes de la empresa Promofut,

El torneo de selecciones de Concacaf ha servido para que Jesús Dueñas, Yasser Corona y Miguel Herrera Equihua se revaloraran 20% después de ganar el título de la Copa en el 2015. Paúl Aguilar y Jorge Torres Nilo aumentaron 12% a su valor y Antonio Ríos se cotizó medio millón de dólares más después del certamen.

Aunque no jugó en la Copa Oro 2015, Javier Hernández llegó a Bayer Leverkusen ese verano a cambio de 13.7 millones de dólares; Jesús Corona fue transferido a Porto cuando el club portugués desembolsó 12 millones de dólares; Héctor Moreno llegó a PSV Eindhoven por 4 millones de billetes verdes y Giovani Dos Santos aceptó el contrato millonario de 4 millones de dólares anuales como sueldo cuando Galaxy de Los Ángeles pagó 7 millones de dólares a Villarreal. Todas las transacciones se efectuaron tras la final que la Selección Mexicana ganó 3-1 a Jamaica.

Selección alterna, con pocos espacios para el mundial

La última ocasión que México enfrentó Copa Confederaciones y Copa Oro en el mismo año, las reglas ya no permitían que los mismos jugadores participaran en ambas competencias. Fue en el 2013, al mando de José Manuel de la Torre, que el técnico eligió al grupo más experimentado para el torneo previo al mundial de Brasil, por lo cual un plantel de jóvenes encaró el torneo de Concacaf.

De aquella selección que perdió en semifinales contra Panamá, sólo Carlos Peña, Raúl Jiménez, Marco Fabián, Isaac Brizuela, Alfredo Talavera y Miguel Layún asistieron al mundial de Brasil 2014, el resto de los jugadores no pudo llegar a la lista final de Miguel Herrera, quien terminó como técnico nacional.

“Para todos los jugadores es importante presentarse a torneos con la selección, tener minutos y estar en partidos con la Selección. El beneficio es deportivo, para que los jugadores se muestren y con vistas para ser considerados en el proceso mundialista del próximo año”, detalló Mauricio García de la Vega.

Juan Carlos Osorio indicó hace unos meses que esperaba que seis jugadores destacaran en la Copa Oro 2017 para tener un grupo de al menos 20 futbolistas base para encarar la recta final de la eliminatoria, y eventualmente el mundial de Rusia 2018, ya que contempla a los 16 futbolistas que participan en ligas europeas como los jugadores más consolidados en la Selección.

La Copa Oro resulta una evaluación económica para los jugadores y la única oportunidad de títulos a nivel de selección mayor. Para la edición 2017 el objetivo de los jugadores es ser considerados para el último año antes del mundial de Rusia, ya que casi 70% de los lugares tiene prioridad los futbolistas que juegan en ligas europeas.