Ciudad de México a 31 de agosto (ESFERA EMPRESARIAL).-Numerosos estudios realizados a lo largo de las últimas décadas destacan el papel que la correcta nutrición desempeña durante el embarazo y la niñez, así como su efecto en la salud en posteriores etapas de la vida, como la salud cardiovascular, el asma, la salud de los huesos y el desarrollo de obesidad.

Los Primeros 1.000 Días se cuentan desde el primer día de embarazo hasta el segundo cumpleaños del bebé.

La calidad y la cantidad de alimentos que componen la dieta de una madre pueden ayudar a evitar complicaciones, como la preclamsia o la diabetes gestacional. Además, el crecimiento y el desarrollo del bebé dependen directamente de la dieta de la madre. Las mujeres que intentan concebir deben asegurarse de ingerir una cantidad adecuada de omega-3 DHA, vitaminas y minerales para preparar a su cuerpo para la concepción y un embarazo sano.

Cabe destacar que el DHA es un ácido graso difícil de encontrar en cualquier alimento, y se halla básicamente en pescados grasos y de agua fría como la sardina, arenque, macarela, atún fresco o salmón. Se pueden usar suplementos prenatales para cubrir las deficiencias e insuficiencias nutricionales.

Otro nutriente esencial durante los Primeros 1.000 Días es el ácido araquidónico (ARA). Este ácido graso es el omega-6 más abundante en el cerebro y se encuentra de forma natural en la leche materna en combinación con el DHA. El ARA se considera un nutriente fundamental en la primera etapa vital porque está relacionado con el desarrollo cognitivo, visual e inmune durante los primeros años del bebé.

La Dra. Lucy Jones, dietista y miembro de la British Dietetic Association, dice que en los últimos años ha habido un aumento de padres que desean ofrecer dietas basadas en ingredientes naturales sin procesar, pero hay algunos nutrientes con los que a menudo nos quedamos cortos, lo que significa que el enriquecimiento de los alimentos puede desempeñar un importante papel a la hora de mantener y mejorar la salud de nuestro pequeño. “Por ejemplo, las leches enriquecidas pueden aumentar las ingestas de nutrientes vitales, como la vitamina D para su sistema inmune y el omega-3 DHA. En el mismo sentido, en el Reino Unido existen directrices para recomendar que todo niño menor de 5 años tome suplementos de vitamina A, C y D”.

Hoy en día las mujeres que están amamantando a sus pequeños y quieren brindarles los nutrientes necesarios para que tengan un desarrollo saludable, consumiendo las cantidades adecuadas de DHA, tienen la opción de ingerir suplementos dietéticos de alta calidad, así como vitaminas y multivitamínicos prenatales combinados con DHA.

 

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