Ciudad de México a 05 de septiembre (CÍRCULO DIGITAL).-Gerson Torres entrena todos los días con chicos de su edad, 20 años, en canchas de césped natural; hace gimnasio, acondicionamiento físico, pruebas de resistencia y se encuentra en el mismo sitio donde el primer equipo de América practica bajo las órdenes de Miguel Herrera.

Las instalaciones de Coapa fueron inauguradas en 1973, en un área de 70,000 metros cuadrados, donde se despliegan cuatro canchas, dos gimnasios, auditorio, cocina, oficinas administrativas, entre otras áreas. Gerson ha sido seleccionado Sub-20 con Costa Rica y su préstamo a América significó la oportunidad de adquirir conocimientos del modelo deportivo y de gestión a seguir por el balompié centroamericano.

“Tenemos una relación extraordinaria, nos han ayudado con muchas capacitaciones con nuestro personal y de eso se trata, que entre federaciones nos podamos fortalecer”, expresó Víctor Hugo Alfaro, vicepresidente de la Federación de Futbol de Costa Rica, sobre la relación que tienen con la Federación Mexicana de Futbol.

El valor de la Primera División de Costa Rica es de 53 millones de dólares, por los 12 equipos que conforman el torneo. La valoración total del torneo representa 64% de Tigres, el club más valioso del futbol mexicano (82.8 millones de dólares).

El futbol de Costa Rica ha tomado como modelo a seguir el centro de capacitación de técnicos, personal, y cooperación, así como un ejemplo para implementar infraestructura y metodologías que ejecuta la federación mexicana de futbol y la Liga MX. Por cuestiones de cercanía, en distancia y tiempo, México es el asesor más importante para el futbol costarricense.

“Estamos en continua capacitación en el futbol mexicano, que es un nuestro modelo a seguir en el caso de Herediano, en específico con el proyecto de Grupo Pachuca, con quienes tenemos una relación muy cercana y estamos siempre investigando, probando”, explica Jafet Soto, gerente deportivo de Herediano.

Infraestructura y capacitación, los retos en Costa Rica

Ambos directivos coinciden en que la infraestructura y los recursos económicos son las rubros donde existe rezago en Costa Rica, en comparación con México.

En el país centroamericano sólo dos equipos tienen un centro multidisciplinario de entrenamiento para el alto rendimiento, Alajuelense y Saprissa, el resto de los 10 equipos de la Primera División entrenan en los estadios.

“Queremos tomar como modelo lo que pasa en el campeonato mexicano y hemos tratado de hacer campeonatos muy parecidos a México; sin embargo, las condiciones económicas nuestras son muy difíciles”, agrega el directivo costarricense.

Herediano mandó a ocho directivos hace unas semanas para recibir capacitación de entrenamiento, física y mercadológica con Grupo Pachuca. El club de Costa Rica lleva cuatro años haciendo pretemporada en México y enfrentando a clubes de Liga y Ascenso MX.

En tanto, personal de la federación de Costa Rica ha viajado a nuestro país para prepararse en entrenamiento deportivo, jurídico y de seguridad en estadios.

“Vamos a profesionalizar la Liga de acuerdo con nuestros recursos, porque sabemos que lo tenemos que hacer. Tenemos cinco o seis años tratando de darle otra forma al futbol costarricense en tema de infraestructura, preparación y exigencia”, señala Jafet Soto, exfutbolista que jugó en México para Morelia.

En ambos casos, para los directivos costarricenses no significó inversión, sólo el costo por trasladarse a México.

Herediano pudo retribuir el favor a Pachuca en la Concachampions 2016-2017, cuando puso al servicio del equipo mexicano las instalaciones, transporte y logística cuando los Tuzos jugaron en suelo tico.

La federación de Costa Rica recibió 14 millones de dólares por el premio económico del mundial Brasil 2014 y parte de los ingresos, que representan hasta 18 meses de presupuesto de la institución, fue repartida entre los equipos.

El objetivo de los presidentes de los equipos era invertir en infraestructura, estadios, canchas de entrenamiento y complejos deportivos para la formación de jugadores. El plan más ambicioso consiste en el desarrollo de un manual y descripción del biotipo del futbolista costarricense para volverlo atractivo al mercado de fichaje mundial. Visorías y campamentos para detectar talento.

“El futbolista costarricense lo que quiere es salir de su país, buscar una oportunidad en el extranjero. Pueden estar en Tailandia, China, Arabia Saudita o Nueva Zelanda”, indica Luis Omar Hernández, mexicano que jugó dos años y medio en Costa Rica.

Existen al menos 82 futbolistas del país centroamericano en ligas del extranjero, destacando en la MLS, Guatemala y España. México se convierte en una aspiración para jugadores y un modelo a seguir por los clubes, que tienen vínculos y capacitación con equipos mexicanos.

Con Información de ElEconomista