Ciudad de México a 06 de septiembre (CDMX MAGACÍN).-La diputada de morena en la Asamblea Legislativa, Flor Ivone Morales Miranda, anunció la realización de una mesa de trabajo con académicos, especialistas y legisladores a efecto de acordar un presupuesto 2018 para la atención de los hundimientos diferenciales.

Lo anterior porque hoy en día no existe un fondo que se destine de manera específica a la prevención y atención las grietas, hundimientos y socavones, que cada vez son más recurrentes en la Ciudad de México.

Durante la Mesa de Trabajo para elaborar el Programa para la Atención Integral de los Hundimientos Diferenciados local, Morales Miranda sostuvo que los hundimientos afectan de manera sensible a la población, ponen en riesgo sus vidas, sus posesiones y propiedades y todo el estilo de vida al cual tienen derecho como ciudadanos.

Acompañada de especialistas y académicos, la legisladora de morena expuso que el objetivo de la reunión es recabar diagnósticos, propuestas de solución, ideas de emprendimiento de acciones y políticas públicas, así como propuestas presupuestales para la aplicación en los programas por constituirse.

En ese sentido, el doctor Gabriel Castro Garza, académico de la UAM Xochimilco, explicó que el error de las autoridades capitalinas radica en construir obras para dejar ir el agua, no para almacenarla. Aseguró que hoy en día existen en la Ciudad 7 mil pozos de extracción, y para recuperar el agua perdida son necesarios 28 mil pozos de filtración.

Ante las grandes oquedades que se forman en el subsuelo por la furtiva extracción de agua, el académico aseguró que no es momento de construir grandes obras de infraestructura en la ciudad, por lo menos, no hasta resolver el problema.

Manifestó asimismo que es urgente cambiar las políticas públicas y dirigirlas a atender la zona chinampera de Xochimilco, la cual es un área viable para la filtración. No se trata, dijo, de crear grandes lagunas de regulación, de lo que se trata, es de abrir todos aquellos canales de Xochimilco que se encentran secos, sugirió.

Por su parte, el ingeniero Guillermo Cornejo Luna, asesor en Protección Civil, señaló la urgente necesidad de realizar actividades preventivas más que correctivas, lo cual actualmente no existe.

El ingeniero aseguró que por cada peso que se invierte en prevención, se ahorran siete pesos que se gastarían en la reconstrucción después del daño.

Con ello coincidió el también ingeniero José Luis Hernández Dehesa, del Colegio Mexicano de Profesionistas en la Gestión del Riesgo y Protección Civil, quien llamó a crear un sistema de alertamiento temprano en materia de subsidencias, y a destinar un presupuesto para el mismo fin.

Durante su participación, la maestra Olivia Pastrana de la dirección de Estudios y Dictámenes de Protección Ambiental de la PAOT, expuso que uno de los problemas al momento de atender una emergencia es que las atribuciones de las instituciones se contraponen. Entonces, dijo, ya no se sabe a quién le corresponde solucionar.

Por ello, la diputada de morena Beatriz Rojas Martínez aseguró que su bancada estará atenta para que en las leyes y programas en la materia se asignen responsabilidades claras a las diferentes instancias, así como sanciones específicas para quienes las incumplan.

Por su parte, el legislador David Cervantes Peredo hizo hincapié en evitar un desarrollo urbano desordenado, pues los hundimientos se encuentran ligados a la pérdida de suelo de conservación, a la excesiva extracción de agua y a los grandes tamaños de las construcciones.

Es también pertinente, agregó el diputado de morena Raymundo Martínez Vite, que se desarrollen mecanismos de captación de agua en las delegaciones del sur de la Ciudad, como son Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta, esas tres demarcaciones deben trabajar en conjunto, sostuvo.

Al finalizar, la legisladora Ana María Rodríguez realizó un exhorto a las autoridades locales para que hagan públicos los atlas de riesgos sobre hundimientos, a efecto de que los habitantes se encuentren alertas, pues destacó que los socavones no sólo son un riesgo para Iztapalapa o Xochimilco, sino para toda la ciudad en su conjunto.