Ciudad de México a 25 de Octubre de 2017 (CÍRCULO DIGITAL). – Muchas gracias diputado presidente.
En primer lugar, quisiera comenzar por la pregunta para que no se nos vaya.
A petición de mi grupo parlamentario, secretaria, le hago la siguiente pregunta:
El Comité de Participación Ciudadana promovió dos amparos el siete de agosto, radicados en los juzgados cuarto y décimo sexto en materia de administrativa de la ciudad de México.
El primer amparo tiene como fin principal resolver la nula o inadecuada implementación de diversas entidades federativas con sus respectivos sistemas locales anticorrupción.
Y el segundo, busca determinar aspectos de competencia legislativa entre el Congreso federal y los congresos estatales sobre la elaboración y aplicación de la Ley General de Responsabilidades Administrativas con las leyes de responsabilidades locales.
La pregunta específica: ¿Qué está haciendo la Secretaría, toda vez que forma parte de este Comité de Participación Ciudadana?
El segundo comentario que quiero hacerles amigas y amigos, a todos los presentes, a los medios de comunicación, es: El poder de la rendición de cuentas o el poder de la transparencia y la rendición de cuentas, es algo totalmente obligado.
Cuando una oposición política razonada, informada, crece, es precisamente porque no hay un sistema de transparencia eficiente y eficaz.
Tenemos que acostumbrarnos como país, a utilizar la transparencia como un poder, como una fuerza de gobernabilidad. Y un indicador fundamental es, precisamente, si tenemos nosotros un Sistema Nacional Anticorrupción, si tenemos nosotros un Sistema de Transparencia, una ley específica y un titular específico para el tema, y existe un crecimiento en la inconformidad, y la percepción ciudadana continúa a la alza, creo que ahí algo nos está fallando porque no estamos siendo transparentes, no estamos siendo eficientes y no estamos siendo eficaces ni oportunos ante la sociedad y mucho menos al interior del gobierno.
Creo que esta reflexión nos compromete a todos, por supuesto al poder público, a la sociedad misma, en este caso específico a convertirnos, no en un Órgano Interno de Control, sino en un Órgano de Control Interno. Son cosas muy diferentes en su aplicación.
Un órgano independiente de control, autónomo en las decisiones, como son las reglas de contabilidad, en sus principios elementales en materia de auditoría incluso.
Uno de los principios elementales es la independencia elemental, de autonomía para tomar decisiones y darle los resultados derivado de la infracción, y no culpar ni ocultar, ni decir nada.
Creo que es una reflexión de manera muy saludable, yo creo que usted es una funcionaria decente, aplicada en su materia, y consideramos que si nosotros, como Estado, como país, nos ponemos de acuerdo para fortalecer la transparencia, estos casos como Odebrecht, como el socavón, dejaran de lastimar a la sociedad, porque cuando hay transparencia hay responsabilidades, hay culpables y resulta que a veces, precisamente, al no haber culpables, al no haber responsables, la percepción se incrementa y es lamentable que no sea una fuerza de la democracia, sino que se convierta, la falta de transparencia, la falta de rendición de cuentas, en una debilidad de la misma.
Creo que el camino para todos nosotros, insisto para todos, no puede haber un Estado corrupto, sin una sociedad porque el Estado somos todos. Tenemos que cambiar de actitud y de mentalidad, y robustecer lo que tengamos que robustecer, estamos viendo el esfuerzo que hace el poder público para el Sistema Nacional Anticorrupción, pero no es suficiente: no hay procurador general, digo, no hay un Fiscal Anticorrupción, vean la Fepade como anda ahorita con los temas, estamos mancos.
La voluntad política, quizás no basta cuando no hay resultados eficientes y eficaces.

Muchas gracias.