Ciudad de México a 17 de Enero (BALÓN CUADRADO).-Una tras otra lo encararon y narraron el dolor, la vergüenza y la rabia, mujeres y niñas, gimnastas y otras víctimas del ex médico deportivo Larry Nassar durante la declaración del martes en un tribunal en Michigan para describir el abuso sexual y emocional que les infligió de niñas.

Quizás a estas alturas ya lo sabes, pero las niñitas no siguen siendo pequeñas por siempre, le espetó Kyle Stephens; crecen y se vuelven mujeres fuertes que destruyen tu mundo.

Casi 100 mujeres y niñas iban a testificar o enviar declaraciones en una extraordinaria audiencia de sentencia de cuatro días. Muchas de ellas lloraron al narrar sus historias. Algunas pidieron que sus identidades no fueran reveladas públicamente.

Nassar se declaró culpable de abusar sexualmente de niñas y adolescentes con sus manos en su oficina en la Universidad Estatal de Michigan, su casa y un club de gimnasia en el área de Lansing, que entrena a deportistas olímpicas.

Yo declaro para dejarle saber al mundo que eres un mentiroso repulsivo, le dijo Kyle Stephens, amiga de la familia Nassar y la única que no tenía relación con sus procedimientos médicos, fue la primera en declarar. Nassar bajó la cabeza y cerró los ojos mientras ella y otras víctimas hablaban de las experiencias terribles a las que fueron sometidas.

Stephens dijo que Nassar abusó de ella de manera reiterada desde que ella tenía seis años y hasta que cumplió los 12, durante visitas familiares a su casa en Holt, cerca de Lansing.

Terribles relatos

En el relato escabroso, Stephens contó que Nassar restregó sus genitales contra ella y la penetró con los dedos, entre otras terribles experiencias. Dijo que Nassar más tarde negó que lo hizo y que los padres de ella le creyeron.

Fue entonces cuando Stephens le advirtió que aquellas niñas hoy son mujeres fuertes que estaban ahí para dejar un testimonio y destruir ese mundo de impunidad que tuvo durante años.

Donna Markham contó cómo su hija Chelsea, quien fue gimnasta, se suicidó en 2009, años después de que Nassar abusó sexualmente de ella durante un examen médico.

Todo comenzó con él, dijo al describir el descenso de su hija en la drogadicción.

Las víctimas declararon con intenso dolor sus experiencias de los abusos, al tiempo que confesaron vivir con profundos sentimientos de vergüenza. Aquellos ataques que sufrieron –contaron– cambiaron sus vidas y afectaron su relaciones; las hicieron más desconfiadas y, en consecuencia, padecieron depresión, pensamientos suicidas, también la furia y la ansiedad por vivir con la duda de si debieron denunciar antes.

Olivia Cowan, madre de dos hijas, explicó que sufre de estrés postraumático y que tiene miedo de que sus hijas vayan a fies- tas de cumpleaños o a pasar la noche a casa de amigas.

¿Si no puedes confiar en un médico de fama mundial en quién puedes hacerlo, dijo Cowan entre lágrimas.

Él me tocó en los lugares más inocentes del cuerpo, dijo Jessica Thomashaw, de 17 años, al recordar cómo Nassar la agredió sexualmente cuando ella tenía nueve años. Yo no pude ser una chica normal desde entonces y perdí para siempre una gran parte de mi infancia debido a su abuso.

La jueza Rosemarie Aquilina, que deberá pronunciar senten- cia el viernes, dijo a las víctimas que el sistema les había falla- do y trató de reconfortar un poco en medio de tantos testimonios devastadores.

Usted no debería estar furiosa consigo misma, le dijo a una víctima de 31 años, quien dijo que fue abusada hace dos décadas. Usted acudió a él para ser curada y no sabía nada. Nadie le culpa a usted ni a otras víctimas por eso. Usted era una niña.

Tu cicatriz, una potente voz

Ante otro testimonio impactante, Rosemarie respondía empática: Estoy realmente orgullosa de ti. Tu cicatriz se ha convertido en un potente altavoz. Gracias por tu coraje.

La fiscalía de Michigan solicitó una condena de entre 40 y 125 años de cárcel. La pena máxima es un año por cada una de las 125 niñas y mujeres que presentaron querellas por abuso sexual ante la policía de la universidad. Nassar ya fue condenado a 60 años de cárcel en una prisión federal por delitos de pornografía infantil.

La campeona olímpica Simone Biles dijo el lunes que fue una de las deportistas abusadas sexualmente por Nassar. Otra medallista de oro olímpica, Aly Raisman, tuiteó el lunes que no acudirá a la audiencia porque es demasiado traumático para ella. Mi carta será leída en la corte frente a Nassar. Apoyo a estas valientes sobrevivientes, estamos todas juntas, publicó en la red social.

Las gimnastas olímpicas McKayla Maroney, medallista en Londres 2012 y víctima de Nassar, presentó una denuncia contra Comité Olímpico de Estados Unidos y la Federación de Gimnasia por encubrimiento de la conducta del ex médico.

Gabby Douglas, medallista olímpica en Londres 2012 y Río 2016, denunció que durante años fueron manipuladas para guardar silencio de los abusos que sufrieron cuando eran adolescentes.

Mientras que la ex gimnasta Alexis Moore le confrontó: Traicionó mi confianza, se aprovechó de mi juventud y abusó de mí cientos de veces ¿Está usted arrepentido por sus acciones y por todas las vidas que cambió para siempre?, añadió dirigiéndose directamente a Nassar, vestido con el atuendo azul de su prisión.

FIG brindará apoyo

La resonancia que desató este caso movió a la Federación Internacional de Gimnasia (FIG) a crear un órgano independiente para apoyar a las víctimas, informaron este martes fuentes de la instancia.

Con información de la Jornada