+Ganó su cuarto título mundial

+Nadie iguala su leyenda

+En doha, la atleta de 21 años se coronó con su duodécima corona mundial

Ciudad de México, 2 de noviembre (BALÓN CUADRADO/agencias).- La estadounidense Simone Biles vuela de récord en récord: conquistó por cuarta ocasión el título mundial de concurso general, este jueves en Doha, convirtiéndose en la primera gimnasta en lograr ese éxito. Superó a la rusa Svetlana Khorkina, triple campeona del mundo.

Con un total de 57,491 puntos, Biles estuvo lejos de la perfección en salto y en barra de equilibrio, pero sus rivales no pudieron hacerlo mejor.

La medalla de plata fue para la japonesa Mai Murakami (55,798), mientras que la estadounidense Morgan Hurd, vigente campeona, fue bronce (55,732).

La gimnasia de Ohio de 21 años, inscribe así un poco más su nombre en la leyenda de su deporte.

La mítica rusa Svetlana Khorkina había logrado sus tres títulos mundiales en el concurso general en 1997, el 2001 y el 2003.

En su regreso a la competición internacional después de los Juegos Olímpicos de Río, saldados con cinco medallas, cuatro de ellas de oro, Biles sumó su duodécima corona mundial, cuarta en el concurso general, el que premia a la gimnasta más completa.

En Qatar había logrado ya el martes el oro por equipos con un equipo estadounidense renovado, pero que se mostró muy superior a sus rivales.

Este jueves, Biles comenzó su competición con el salto inédito que lleva su nombre. Pero contrario a la fase previa no pudo impedir un desequilibro en la recepción, cayendo de culo.

Un poco decepcionante

Su puntuación de 14,533 sembró la incertidumbre sobre el nombre de la ganadora final.

En barra de equilibrio tuvo fallos que le costaron varias décimas de punto. Pero fue en barras asimétricas, hasta ahora su talón de Aquiles, donde impuso su mayor calidad (14,725).

Cerró la parte de suelo con una nota de dificultad elevada, a pesar de una ejecución por debajo de lo esperado (15,000).

“Ha sido probablemente la medalla olímpica o mundial más complicada para conseguir, o en la que he tenido más temores. Para mí, es un poco decepcionante porque no era la actuación que esperaba”, reconoció Biles.

Lo que debía ser una exhibición se convirtió realmente en una guerra de nervios.

“Creo que he provocado una crisis cardíaca a todo el mundo, pero esto es así. Incluso hasta los mejores caen”, admitió la norteamericana sobre sus imperfecciones de este jueves.

Pese a todos estos problemas, Biles pudo llevarse la victoria y vuela de récord en récord, con el horizonte cada vez más cercano de hacer historia en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.