+Conquista la edición 83 del Masters de Augusta,

+resurge de escándalos y lesiones para ganar en Augusta

+Sostuvo dura contienda con cuatro jugadores

 +Entre ellos el italiano Molinari, quien iba de líder

 

 

Ciudad de México, 15 de abril (BALÓN CUADRADO/agencias).- Fue una remontada espectacular a todos los niveles y su nombre coreado por la multitud entre árboles de inconmensurable verde. A los 43 años, el estadunidense Eldrick Tiger Woods renació como el ave fénix –tras lesiones y escándalos– al conquistar la edición 83 del Masters de Augusta, su título 15 de Grand Slam, y confirmó su épico regreso a la élite del golf mundial.

Tiger, en su heroico retorno a torneo de Augusta, abrazó con fuerza a su agente Mark Steinberg. Celebraba el Major número 15 de su carrera (después de haber ganado el último en el 2008 en el US Open).

Woods, incluso, logró vencer apuestas y  pronósticos.  No es para menos. La casa de apuestas DK Sportsbook, lo tiene en el primer lugar del top 5 de atletas individuales que ha recibido la mayoría de las apuestas (por boletos) en todos los deportes desde el 1 de agosto del 2018. Está entre atletas como Todd Gurley, Novak Djokovic, Roger Federer y Saquon Barkley.

Resiliente, en el campo de Augusta, el estadounidense sorprendió a quienes no creían que a sus 43 años podría regresar a la élite del golf mundial.

FanDuel (otra casa de apuestas) dijo que la victoria de Tiger le costó a la compañía más de 2 millones de dólares. Un millón en cuotas de entradas reembolsadas y más de un millón en pagos a quienes apostaron en @FDSportsbook.

Woods sabe reconocer a quienes creyeron siempre en él.

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El principal, su padre.

“Mi padre estuvo aquí en 1997, y también mi madre”, recordó en la solemne ceremonia donde recibió el saco verde de campeón y la producción le proyecto aquel abrazo, lo cual emocionó más al atleta.

En el mismo hoyo 18, ahí lo esperó su mamá, su hijo y su hija, además de su novia.  Al igual que aquella vez se fundió en un abrazo con su familia, en medio de la euforia del público.

Dicen que en la vida son necesarios los malos momentos para saber quién es familia, quién es amigo y cuáles son los verdaderos amores.

No es el mismo Tiger que vimos en su etapa difícil enfrentando a la ley estadounidense por cargos en su contra. Con problemas con su esposa, en un accidente automovilístico, dificultades para salir de lesiones. Un tiempo cuando nadie reconocía al Tigre. Parecía apestado.

Por unos años echó por la borda su prestigio como uno de los mejores golfistas de todos los tiempos, con una de las más valiosas fortunas en el mundo del deporte.

Perdió a patrocinadores. Como la revista deportiva Golf Digest, la consultoría Accenture, la multinacional General Motors, la compañía de telecomunicaciones AT&T, Gatorade. Pero se quedó Nike, Gillete, EA Sports. Claro, con contratos que contemplaban algunas restricciones.

Este 2019 sigue su carrera con pies de plomo a sus 43 años de edad.

Tras recibir el título del Masters 83 de Augusta, filosofó:

“Nunca te rindas. Eso es un hecho. Renunciar no está en la ecuación. Sigue luchando. Eso es parte del trato. Soy muy afortunado de haber tenido otra oportunidad de hacer algo que me encanta hacer.”

Remató:

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(Abrazo, tras el triunfo, con su hijo Charlie Axel)

“Más importante aún, soy capaz de participar en la vida de mis hijos de una manera que no pude por un par de años”.

Es la primera vez que Woods gana un Major sin tener la ventaja en los primeros 54 hoyos.

El español Jon Rahm también terminó con una actuación destacada, al compartir el noveno puesto con los estadounidenses Patrick Cantlay y Rickie Fowler, los tres con un total de 278 golpes, 10 bajo par.

El mexicano Alvaro Ortiz y el español Rafael Cabrera Bello compartieron el puesto 36 con 286 golpes (-2), mientras que el argentino Emiliano Grillo terminó distante en el lugar 62. argentino Emiliano Grillo terminó distante en el lugar 62.

Triunfo de ensueño

Woods, quien comenzó la jornada dos golpes por detrás del italiano Francesco Molinari, terminó una ronda final de 70 impactos (-2) para un total de 275 (-13), uno sobre sus compatriotas Dustin Johnson, Xander Schauffele y Brooks Koepka.

Woods, Molinari, Schauffele, Koepka y Johnson estuvieron empatados hasta el tramo final; sin embargo, el italiano se vino abajo en el hoyo 15, al golpear la pelota la rama de un árbol y caer al agua, camino de un doble bogey para culminar en la quinta plaza.

Tiger remontó un déficit de dos golpes durante la jornada. Tomó la ventaja por primera vez con un putt para birdie en el hoyo 15, ante el delirio de los aficionados en el majestuoso campo de Augusta National.

A su llegada al hoyo 18 ya lo esperaban su mamá, sus hijos y su novia, y tras embocar para par levantó los brazos, festejó eufórico acompañado del coro del público con su nombre.

Es la primera vez que Woods gana un Major sin tener la ventaja en los primeros 54 hoyos, y el Masters es su primer título importante desde el Abierto de EU 2008.

Sequía de 11 años

Tiger completó una de las remontadas más increíbles en la historia del deporte, al imponerse en una espectacular jornada y terminar con una sequía de 11 años.

Su victoria sigue a un largo periodo en que el golfista fue afectado por un derrumbe en el nivel de su juego, así como por lesiones debilitantes y problemas personales bochornosos.

El golfista de 43 años se llevó un premio 2.07 millones de dólares, volviendo a lucir la tradicional chaqueta verde que se entrega a los ganadores.

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(Detenido en 2017, uno de los días aciagos en la vida de Woods, por conducir en mal estado)

Es abrumador simplemente por todo lo que ha ocurrido, dijo Woods en la cabaña Butler, a la que es llevado el monarca de este prestigioso torneo para que haga sus primeras declaraciones a la prensa.

Comentó que el año pasado se sintió una persona con suerte por jugar al golf, luego de la serie de cirugías a la que fue sometido en la columna vertebral, otra en la cadera y una más en la rodilla. Ahora, estar aquí otra vez y ser campeón es increíble.

En otra entrevista, interrogado sobre si sabía lo que hizo, respondió:

“Viví una gran adrenalina como para darme cuenta de lo que estaba pasando, recuerdo que grité y busqué a mi caddie. Es una sensación única”.

Fue el quinto título del Masters, el primero desde 2005, y se acercó a tres del histórico récord de 18 Grandes que mantiene su compatriota Jack Nicklaus.

También se acercó a un triunfo de la media docena de Nicklaus en el histórico del Masters y consiguió su victoria 81 en el circuito de golf profesional de Estados Unidos.

Además, Tiger estableció un récord para la brecha más larga entre dos triunfos de Masters, una sequía de 14 años, uno más que la marca del sudafricano Gary Player, desde 1961 hasta 1974.

Aunque no ganó, Bryson DeChambeau será recordado en Augusta por hacer un increíble hoyo en uno en el 16 y también festejó en grande con el público.

Por su parte, el mexicano Álvaro Ortiz y el español Rafael Cabrera Bello compartieron el puesto 36 con 286 golpes (-2), mientras el argentino Emiliano Grillo terminó distante en el lugar 62, con 296 impactos (+8).

Vistazo a las cinco victorias

En 1997 fue el primer Major de Tiger. A los 21 años arrasó y ganó en Augusta con una tarjeta récord de 18 bajo par. Se convirtió en el jugador más joven en ganar y el segundo de su edad desde la Segunda Guerra Mundial. Como primer afroamericano en conquistar el torneo, expandió la audiencia del golf.

En 2001 se convirtió en el primer jugador en ostentar los cuatro trofeos principales simultáneamente, al hilvanar tres rondas consecutivas con tarjeta de 60 rumbo a una victoria de dos golpes sobre David Duval.

Al siguiente año con una tercera ronda de 66 impactos, logró un triunfo que lo convirtió en el tercer golfista capaz de repetir como campeón del Masters, tras Jack Nicklaus en 1965-66 y Nick Faldo en 1989-90.

En 2005 se vio envuelto en una batalla de última ronda con Chris DiMarco cuando produjo un golpe inverosímil. Al fallar el green en el hoyo 16, Tiger apuntó hacia la izquierda para dejar que la bola se deslizara hacia el hoyo. Por un momento agonizante, la pelota se detuvo en el borde antes de caer. El estadunidense acabaría por derrotar a DiMarco con un putt de birdie en el primer hoyo de playoff.

El fin de la sequía terminó este domingo. Confirmó su regreso después de una cirugía de fusión espinal y sobreponerse a escándalos personales.

Habrá Ave Fénix para rato.