‘Ratones Verdes’, mina de oro, sin éxitos futbolísticos

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Inmigrantes mexicanos en Estados Unidos, anhelantes de mirar "partidos moleros", a precio de oro.

 

 

+Peculiar caso de comercialización de “partidos moleros”

+Pese a no presumir un título de relevancia internacional, señala Francisco San José, catedrático en mercadotecnia

+Está entre los primeros vendedores de playeras, gracias a la “pizca del balón” en Estados Unidos, agrega

+Sugiere eliminar Copa Oro

Ciudad de México, 8 de junio (BALÓN CUADRADO).- Pese a no presumir algún título de relevancia internacional, el Tri –conocido como Ratones Verdes desde mediados de la década de 1960– es un caso atípico en términos de comercialización. Es de los pocos equipos con gran afición en dos países –México y Estados Unidos– en estar entre los primeros vendedores de camisetas y poseer varios patrocinadores, analizó  Francisco San José, catedrático de mercadotecnia de la Escuela de Ciencias del Deporte de la Universidad Anáhuac.

Hace décadas deja pingües ganancias la pizca del balón en el vecino país del norte para los zares del balón –vía la Federación Mexicana de Futbol–. Es los que se conoce como “partidos moleros”. Priva el negocio sobre del deporte. Por eso su máxima aspiración en un torneo de Copa del Mundo sea disputar el quinto partido que lo logra desde 1986, cuando fue país anfitrión.

“El éxito de su comercialización no está en lo deportivo, sino en el número de aficionados que tiene en ambos lados de la frontera”, argumentó el académico. Detalló que los grandes triunfos “no se le dan” al Tricolor, ya que sólo ha ganado la Copa Confederaciones en 1999 y torneos juveniles, como el oro olímpico de Londres 2012 y los mundiales Sub 17 en 2005 y 2011.

Resultado de imagen para fotos partidos de Tri en Estados Unidos

(A zares del balón en México, históricamente,  interesa el negocio, no el deporte)

Son, en sentido estricto, “torneos patito”, como se dice popularmente en México.

Si bien existen otros casos de selecciones con aficionados en territorios fuera de su país como Brasil, México destaca como uno de los que puede darse el lujo de disputar hasta cinco partidos por año en Estados Unidos con gran asistencia en gigantescos estadios.

“La empresa estadunidense Soccer United Marketing (SUM) ha sabido explotar la imagen del Tricolor en Estados Unidos. Los cimientos sobre los que se ofrece como producto la selección mexicana son sólidos por su gran afición”, explicó

Pero, cuestionó:

“Falta la parte deportiva»

Desde que se firmó en 2002 el primer contrato con SUM, la llamada Decepción Nacional ha disputado unos 80 partidos amistosos en recintos estadunidenses con una capacidad superior a 50 mil personas. De acuerdo con el diario Los Ángeles Times, la empresa de marketing aseguró a la FMF dos millones de dólares –alrededor de 40 millones de pesos– por partido en los tours que realiza en Estados Unidos.

Además de las ganancias por las entradas de juegos, ambos se ven beneficiados por los contratos de imagen, ya que entre las capacidades de SUM está conseguir patrocinadores estadounidenses a la Pesadilla Mexicana.

Aficionados mexicanos

(Afición mexicana, en Estados Unidos, ávida de sentimiento de pertenencia)

“Pensando en la gran cantidad de mexicanos en Estados Unidos, cualquier producto que se acerque a la selección será visto con más agrado”, aseguró el experto en mercadotecnia deportiva.

La alianza entre SUM y la FMF ha sido redituable. Tanto en 2018 renovaron su contrato con una cláusula que incluye un partido por año en el estadio A&T en Dallas, que tiene un aforo para 100 mil personas. En ese mismo recinto se disputará el 9 de junio el duelo ante Ecuador como parte de los encuentros de preparación para la Copa Oro y los boletos van desde los 40 a los 360 dólares (786 pesos a 7 mil 82).

“Los duelos que incluye el contrato no son parte de la Copa Oro, torneo que tampoco le aporta en lo futbolístico a México y a Estados Unidos, pero sí les reditúa en lo económico”, puntualizó Francisco San José.

Es un certamen, evaluó, “que ya no tiene mucha razón de ser. Más allá de ser el torneo de selecciones de Concacaf. Es una obligación jugarlo para ambos países sólo porque pertenecen a la confederación, México por el nivel futbolístico y los aficionados que tiene, y Estados Unidos por generar ingresos”.

Por eso cuestionó, “se debería remplantear si este torneo debe seguir existiendo”.

(Con información del diario La Jornada)

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