+”Ya no estoy jugando, como hice algún tiempo”, confiesa

 

+Rechaza estar «acabado» a los 33 años de edad

 

 

Ciudad de México, 2 de agosto (BALÓN CUADRADO/agencias).-  Pese a que ha sido fuertemente cuestionado por sus pobres actuaciones en los últimos años –sobre todo ante la pesada sombra del su multicampeón padre, falta de aptitudes para el pugilismo y consumo de mariguana–, el boxeador Julio César Chávez júnior descartó estar acabado y se declaró listo para enfrentar al colombiano Evert Bravo.

«Ya no estoy jugando», atajó.

«Como sé que lo hice en algún tiempo. Sobre todo después de la pelea con Sergio Martínez, que dejé de pensar al ciento por ciento en el boxeo. Por eso sé que estoy a tiempo de retomar mi carrera», argumentó.

Chávez Jr, quien llegó al municipio jalisciense de San Juan de los Lagos, occidente del país, la noche del domingo, donde cerrará su preparación rumbo a su esperado regreso a la actividad profesional después de dos años y tres meses, sabe que tiene un compromiso por dar un buen espectáculo el próximo sábado 10 de agosto.

«Sé que no he dado lo mejor de mí», admitió

Esta convencido que puede  «dar más» y que todavía «falta por ver lo mejor» de Julio César Chávez Jr.

 

Resultado de imagen para Fotos Julio César Chavez Junior(A los sombra de su padre, Julio César Chavez Jr., convertido en un bulto sobre el ring)

Reconoció:

«No soy un novato. Tengo 33 años. Pero tampoco estoy acabado y sé que me quedan cuatro o cinco años más para demostrar lo que sé».

Chávez Jr, con récord profesional de 50-3-1, 32 por la vía del nocaut, peleó por última vez en mayo de 2017, cuando perdió con Saúl Canelo Álvarez, en una actuación que fue muy cuestionada por la poca respuesta que ofreció el sinaloense, y ahora se medirá a 10 asaltos en peso supermediano con Bravo en el estadio Antonio R. Márquez, de este municipio.

Lo hace con el firme propósito de enfilarse a un combate por un título del orbe. Ahora voy a enfocarme totalmente en el boxeo y ganar un segundo campeonato mundial.

Acompañado del entrenador Roberto Quirarte, el preparador Jesús Edgardo Lucero y los asistentes Ricardo Chapa y Manuel Zepeda, el pugilista ya trabajó ayer aquí, y en los próximos días se incorporará su entrenador, Rómulo Quirarte.

«Me siento bien porque siempre he aprendido de cada pelea y estoy en un momento en el que sé con más certeza qué es lo que quiero de mi carrera. Me he preparado muy bien, tengo mucha experiencia. Me preparé como si fuera a medirme con el mejor», concluyó.