+En el desquite que brinda el campeón mundial de peso completo al británico Anthony Joshua

+“Me encanta que piensen que no podemos ganar en la revancha”, asegura Manny Robles

 

 

Ciudad de México, 3 de septiembre (BALÓN CUADRADO).- El furor que provocó la inesperada victoria de Andy Ruiz sobre el británico Anthony Joshua tiene un episodio definitivo en diciembre. Ayer el primer campeón mexicano de peso completo en la historia del pugilismo nacional viajó con su equipo a Arabia Saudita.

Allá será celebrada la revancha, para iniciar la gira promocional y harán un par de visitas más, a Londres y Nueva York, sin pasar por la Ciudad de México o Los Ángeles, escenarios en los que Ruiz sería el héroe local.

“No nos tomaron en cuenta”, dice Manny Robles, entrenador de Andy Ruiz al diario La Jornada, “a pesar de que es el campeón del mundo, la promoción es para que Anthony Joshua esté lo más cómodo, eso es lo que pesa a la hora de la pelea: quién organiza y para quién”.

Después de que noqueó a Joshua, en un combate donde nadie le concedía alguna posibilidad de ganar, Ruiz se volvió un fenómeno mediático. Cuando se confirmó la revancha, sin embargo, otra vez flotaron sobre él las dudas de si podrá vencer de nuevo al británico.

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“Me encanta que piensen que no podemos ganar en la revancha”, asegura Robles,

Y reflexiona:

“Eso nos quita presión a nosotros, toda será para Joshua; en la primera pelea no supo manejarla, a ver si esta vez es diferente, pero nosotros de nuevo estamos con todo el entusiasmo de volver a ganar”.

Robles conoce bien las opiniones que describen la victoria de Andy Ruiz como producto de un golpe de suerte, desenlace producto del azar y de un Joshua desconocido, que no hizo lo que acostumbra sobre el cuadrilátero.

“El propio Joshua dijo que había sido un golpe de suerte”, cuenta Robles. “Lo que no dice es que lo derribó en cuatro ocasiones; quizás también piensa que fueron cuatro caídas producto de la suerte”.

El entrenador de Andy espera con paciencia esta gira para después concentrarse en la preparación de la pelea. Los cálculos serán los mismos, con la diferencia de que ahora tienen tres meses para entrenar y llegar en mejor forma que en aquella pelea del 1 de junio en el Madison Square Garden.

“Otra vez no somos favoritos, acepta; pero está bien”, afirma sin pesadumbre en sus palabras.

“Esta es una gran oportunidad para que Andy demuestre el coraje que lo hizo campeón, porque después de esta pelea todo va a cambiar para nosotros, las condiciones, entonces, serán las que nosotros necesitemos”, advirtió.