+Gerardo Martino, DT nacional, echa mano de equipo juvenil, sin futbolistas mexicanos que militan en Europa

 

+Regresó a la senda del triunfo tras el 0-4 ante Argentina

 

Ciudad de México, 3 de octubre (BALÓN CUADRADO/agencias).-  Con un plantel juvenil y sin jugadores europeos, los Ratoncitos Verdes y su técnico, Gerardo Martino, regresaron a la senda del triunfo tras vencer 2-0 a Trinidad y Tobago, este miércoles en partido amistoso disputado en el estadio Nemesio Diez, en Toluca, Estado de México. Por fin, el grito homofóbico —“¡ehhhh puuuutooo!”– fue acallado por el sonido local.

Las anotaciones del conjunto tricolor  fueron obra de José Juan Macías, al minuto 23, y Ricardo Angulo, al 31. Sus goles fueron bálsamo luego de la goleada 0-4 ante Argentina el pasado 10 de septiembre.

Los jugadores del Tri juvenil que conformó el Tata, sólo con elementos que militan en el futbol local, salieron al campo de juego con mucho ímpetu. Conscientes de que este duelo significaba su última oportunidad para ganarse un puesto en la selección mexicana que disputará la próxima Liga de Naciones de la Concacaf.

La vulnerabilidad que mostró el cuadro trinitario le permitió a los tricolores generar jugadas de peligro muy pronto, pues en los primeros minutos Érick Aguirre y Macías estuvieron muy cerca de abrir el marcador.

Pese a las múltiples amenazas de gol por parte de México, el balón no lograba entrar en el arco trinitario.

Resultado de imagen para fotos, tri vence a Trinidad y Tobago en el Nemesio Diez

Fue hasta el minuto 23 cuando Macías consiguió perforar el arco tras una excelente jugada individual en la que aprovechó un error defensivo para enfilarse al área rival y rematar con la pierna izquierda para firmar el 1-0.

Sólo ocho minutos después, al 31, Sebastián Córdova envió un pase desde la derecha a Ricardo Angulo, quien envió un disparo raso para conseguir el segundo tanto tricolor.

Tras los goles, la zaga caribeña lució aún más endeble, y su ofensiva no fue capaz de exigir al arquero tricolor Raúl Gudiño; sin embargo, los mexicanos no pudieron aprovechar dicha situación para ampliar su ventaja antes de irse al vestidor.

En el complemento, el poder ofensivo de los Ratoncitos  se diluyó.

Con el triunfo amarrado, los mexicanos bajaron el ritmo de juego y carecieron de creatividad para hacer más daño a un rival que se mostró débil y con muy pocas ideas en el ataque.

Previo al inicio del partido, el sonido local pidió a la afición no emitir expresiones discriminatorias para evitar futuras sanciones por parte de la FIFA, lo cual, al parecer, fue bien recibido por el público, que paulatinamente dejó de lanzar el grito homofóbico.