+Pierden 1-2 después de ir arriba en el marcador

+Con un ríspido y emocionante partido, la verdeamarelha se coronó  en el Estadio Walmir Campelo Bezerra

 

Ciudad de México, 17 de noviembre (BALÓN CUADRADO/agencias).- En una final homérica,  los súper Ratoncitos Verdes –ejemplo histórico, vergonzante, para el Tri Mayor— dejaron escapar el tricampeonato Mundial Sub 17: perdieron 1-2 ante Brasil.

Era la segunda ocasión que se enfrentaban contra el gigante del futbol sudamericano, cuando en 2005, en Perú,  los mexicanos ganaron por primera vez este torneo.

Sin embargo, porque así quisieron los dioses del estadio Walmir Campelo Bezerra, la historia no se repitió y roedores perdieron contra su similar de carioca. Rubricaron su derrota atenazados por el llanto.

En el primer tiempo, México sufrió por un Brasil que ofreció dinámica en su ataque, pero la suerte jugó del lado mexicano en un par de ocasiones. El combinado brasileño hizo valer su condición de local en el amanecer y el Tri juvenil fue replegado, que se salvó por un cañonazo desde fuera del área que sacudió el travesaño de Eduardo García.

Peligrosa acción amazónica tuvo respuesta mexicana cuando ya estaba avanzado el primer periodo. Un disparo en tiro libre de Efraín Álvarez pasó muy cerca de la cabaña local y después Eugenio Pizzuto dañó con un zurdazo dentro del área que cortó una pierna brasileña hacia el tiro de esquina.

Ya en la parte terminal, México controló a Brasil e incluso tuvo más tiempo el balón.

La selección mexicana celebrando el gol de Bryan Gonzalez (Foto: REUTERS/Sergio Moraes)

(Ratoncitos Verdes celebran ras gol de Bryan González)

En el segundo tiempo, la victoria parecía pintarse de verde. Un centro al corazón del área le dio la oportunidad al combinado mexicano de ponerse al frente. Con un excelente cabezazo de Bryan González al minuto 65, los juveniles dirigidos por Marco Antonio Ruiz callaron al estadio y pusieron el marcador 1 a 0.

Nerviosismo se apoderó de los chicos del Tri  y al 82, el árbitro, apoyado del VAR, marcó un penal en a favor de los cariocas. El encargado de cobrarlo fue Jorge Kairo. El guardameta García acertó en la dirección del disparo brasileño, pero el cobro fue excelso, pegado a la base del poste derecho, y el arquero tuvo que sacar el balón de la redes de su arco.

Todo parecía que el encuentro se decidiría desde los 11 pasos, pero en los últimos minutos del segundo tiempo vendría un centro que destrozó las aspiraciones mexicanas de convertirse en tricampeones del mundo.

Al minuto 93, la defensa mexicana perdió sus marcas. Lazaro entró solo al área chica y empujó el esférico al fondo de la portería.

La selección mexicana no desistió y tuvo una última oportunidad de empatar los cartones. En un balón parado Bryan González pudo hacer historia y llevar el encuentro a los penales, pero su remate con la cabeza no tomó dirección de gol.

La verdeamarela se cornó campeón en casa del Mundial sub 17 (Foto: REUTERS/Sergio Moraes)

Después no hubo tiempo para más y el árbitro terminó el partido. Brasil se coronó campeón del mundo sub 17.

Por la derrota, las caras de los juveniles se llenaron de lágrimas, pero no todo fue tristeza. El seleccionado Eugenio Pizzuto fue galardonado con el balón de bronce, que lo reconoce como uno de los mejores jugadores del torneo.

Esta fue la tercera ocasión que una selección mexicana sub 17 llega a una final del mundo en esta categoría. La primera ocasión fue en Chile 2005 contra Brasil. El equipo comandado por Calos Vela y Giovani Dos Santos le ganó a la verdeamarelha 3 a 0.

La segunda vez fue cuando México fue el anfitrión en 2011. Los dirigidos por “El Potro” Gutiérrez consiguieron la proeza, cuando en la semifinal contra Alemania, Julio Gómez se convirtió en héroe y llevó al Tri a la final.

Ya en el Estadio Azteca los mexicanos se impusieron con un marcador de 2 a 0 contra Uruguay y le dio al país su segundo mundial en esta categoría.

(Con información de infobae.com)