+Carteles de la droga, PRI, fut y beis, Dream Team, en Sinaloa

+Delincuentes de cuello blanco, zares del balón de Liga MX

+Quirino Ordaz, gobernador de la entidad, poner presupuesto oficial en charola de plata a Ricardo Salinas Pliego, dueño de Mazatlán FC  

+Alrededor de 60 por ciento de su economía invadida por lavado de dinero, según cálculos extraoficiales

+Estado, cuna de traficantes en México, primero en reabrir puertas de sus estadios a fans 

+Gobierno local realizó una inversión de 700 millones de pesos para la construcción del estadio Kraken

 +De ellos, 300 millones corrieron a cargo del gobierno estatal y 400 millones más de la Secretaría de Hacienda

+La petrolera más importante de EU apuesta por Liga Mexicana del Pacífico de beisbol

 

Jesús Yáñez

 

Balón Cuadrado

 

Hace  más de cinco décadas, México vive un curioso fenómeno social. Similar al que en su momento ocurrió en Colombia.  El país está atenazado por la narcopolítica, negocio y deporte en México. Perversa trinidad en la ambición desmedida de poder y dinero que se funde en una palabra: corrupción. Y pervive en las más altas esferas.

Como todos los políticos mexicanos, en los últimos 90 años –desde que en 1929 el PRI germinó el presidencialismo–, Quirino Ordaz Coppel, expele un rancio tufillo a impostura. El gobernador de Sinaloa –cuna del narcotráfico mexicano–  tiene una oscura aureola que desnuda su perversa sonrisa socarrona en los actos públicos.  Lenguaje verbal y corporal, su Talón de Aquiles. Es un involuntario hijo de Geppetto.

Está más preocupado por el fomento al deporte, a costa del erarrio, incluida la polémica apertura de estadios de futbol y beisbol, el pasado fin de semana, que en combatir la letal pandemia por Covid 19. Presupuesto estatal –de los bolsillos de contribuyentes—para los empresarios.

Relación perversa: bien público para beneficio privado.

Narcopolitica, empresarios y deporte, Dream Team de la vida nacional.

Sinaloa se encuentra entre los 10 estados con mayor número de decesos por coronavirus, que este domingo, 18 de octubre, llegó a 86 mil 167 fallecimientos en todo el país

Versiones de periodistas independientes consultados, por Balón Cuadrado,  establecen que 60 por ciento de la economía de esa entidad está necrosada por dinero sucio, producto del tráfico de drogas. Amén de opio social, el deporte profesional es una eficaz vía de opacidad en el manejo de recursos púbicos, a través del futbol y beisbol, los más populares en todo el país.

Porque resultó curiosa la forma en que Morelia sufrió una metamorfosis futbolera. Su dueño, Ricardo Benjamín Salinas Pliego, exigió 400 millones de pesos anuales por mantener el equipo en esa entidad al gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles.

Como no hubo acuerdo, Salinas –dueño de TV-Azteca, Grupo Salinas, Elektra, entre otras empresas, con una fortuna de 12 mil millones de dólares, empresario consentido del presidente Andrés Manuel López Obrador— decidió la mudanza del equipo al puerto del pacífico mexicano, sin rubor alguno, cambiándole el nombre: Mazatlán F.C.

Y sanseacabó.

Todo indica que Quirino cubriría esos 400 millones de pesos con el dinero del pueblo. Equivale al pago de derecho de piso, como exige la delincuencia organizada, para permitir alguna actividad comercial –pequeña, mediana o grande—a lo largo y ancho del país.

Hace casi 25 años, Salinas pliego es una suerte de delincuente de cuello blanco como zar del balón. El entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, le entrego un paquete de medios de comunicación oficiales, encabezados por  Imevisión –luego TV-Azteca—en charola de plata: 643 millones de pesos.

Llama la atención que en este escenario de oscura opacidad una petrolera de Estados Unidos quiera invertir en la Liga Mexicana del Pacífico.

El 11 de diciembre de 2018, el diario Milenio público una nota de la agencia Mexicana de Noticias, Notimex –que refleja cómo el llamado narcobalón, prima en el balompié nacional desde principios de la década de los 90s, con la compra de Leones Negros de la UdeG–  con motivo del juicio que se seguía a Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, líder del cartel de Sinaloa.

Actualmente preso en una cárcel de alta seguridad en Nueva York, su historia remite a la política que sigue Salinas Pliego con respecto al deporte –ya fue propietario de Atlas y es dueño del Puebla, a través de prestanombres, según la prensa–.

El despacho establece:

“Tirso El Futbolista Martínez Sánchez, un distribuidor de cocaína en Estados Unidos para cárteles de droga mexicanos, detalló hoy en Nueva York las inversiones millonarias que realizó en equipos del futbol mexicano.”

Y puntualiza:

“Testigo en el juicio que se realiza en contra de Joaquín El Chapo Guzmán, Martínez manifestó que era dueño de equipos de futbol profesional en las ciudades de Querétaro, Celaya, Irapuato, La Piedad y Mérida, todos los cuales adquirió con dinero proveniente del tráfico de drogas.”

Y, sí, Salinas Pliego, es dueño de otra poderosa droga opiácea que llega a todos los hogares mexicanos: la telepatria, TV-Azteca. Asalta la duda si tiene qué ver con el tráfico del demoníaco polvo blanco.

El Kraken por primera vez tendrá público en las gradas (Cortesía Twitter @MazatlánFC)

(Mazatlán FC., se ufana de Brenda, primera fan en pisar el estadio Kraken, que costó 700 millones de pesos para albergar al equipo propiedad de Ricardo Salinas Pliego)

Para tener una dimensión cómo los carteles de la droga son una suerte de esclerosis múltiple en el las entrañas del poder en México, que no exime al deporte, en días pasados Estados Unidos cimbró a la opinión pública nacional con la detención por la DEA –agencia antidrogas—de Salvador Cienfuegos, jefe máximo del Ejército mexicano durante el Gobierno de Enrique Peña Nieto, 2012 -2018.

Curiosamente, Cienfuegos, de 72 años, está siendo investigado por la misma Corte de Nueva York que lleva el caso de Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad con Felipe Calderón, y que sentenció a El Chapo.

Se trata del golpe más importante –necrosada estructura del poder–    al Ejército mexicano desde la detención del militar Jesús Gutiérrez Rebollo en 1997 —considerado el zar antidrogas del Gobierno del expresidente Ernesto Zedillo—, condenado en 2007 a 40 años de prisión por vínculos con el crimen organizado; y la primera vez en la historia de México que se detiene a un exsecretario de Defensa.

Paradójicamente, un día después, viernes, ocurrió la presencia de aficionados en las tribunas de los estadios está en la bitácora deportiva de Mazatlán y todo Sinaloa, al menos hasta enero de 2021.

De acuerdo a datos proporcionados por el gobernador Ordaz Coppel, el estado recientemente realizó una inversión de 700 millones de pesos, de los cuales 300 millones corrieron a cargo del gobierno estatal y 400 millones más los facilitó la Secretaría de Hacienda para la construcción de un nuevo estadio (el Kraken donde jugara el equipo de Salinas Pliego) que tiene una privilegiada ubicación enlazada con el aeropuerto y la zona turística de Mazatlán.

Este 2020 por fin habían conseguido futbol de primera división en Sinaloa y así completar un año de calendario deportivo y no quedarse sólo con cuatro meses de béisbol al año.

De acuerdo a datos proporcionados por el gobernador, el estado recientemente realizó, en plena pandemia de covid 19, una inversión de 700 millones de pesos, de los cuales 300 millones corrieron a cargo del gobierno estatal y 400 millones más los facilitó la Secretaría de Hacienda para la construcción de un nuevo estadio (el Kraken) que tiene una ubicación enlazada con el aeropuerto y la zona turística de Mazatlán.

Algo similar hizo el presidente López Obrador. Compra de dos estadios de beisbol, su delirio deportivo, en Hermosillo, Sonora. Ambos con un costo al erario por unos mil 100 millones de pesos.

Este 2020 por fin habían conseguido futbol de primera división en Sinaloa y así completar un año de calendario deportivo y no quedarse sólo con cuatro meses de beisbol.

Hay oferta deportiva con la Liga Mexicana del Pacífico (LMP), la Liga MX y los planes  de que la Serie del Caribe se juegue en el Estadio Teodoro Mariscal, los boletos están a la venta en Boletomóvil, según una nota del diario El Economista, y aún hay lugares disponibles y alcanzan precios estratosféricos: hasta 28 mil pesos, que contrastan con los 123.22 pesos de salario mínimo diario.

Sobre todo, Sinaloa se compromete con el turismo deportivo y desde julio de este año con el beisbol del pacífico. La fortaleza radica que en su territorio tiene a cuatro de los 10 equipos que jugarán esta temporada y que permitirán un aforo del 30 al 50% de capacidad.

Y, que, obvio tienen su pátina de duda en el manejo de recursos, debido a la histórica laxitud gubernamental.

Por ejemplo, Tomateros de Culiacán, Algodoneros de Guasave, Venados de Mazatlán y Cañeros de Los Mochis tienen permiso para abrir puertas. El gobernador Ordaz Coppel, adelantó, desde septiembre, que se permitiría la entrada a los estadios, con restricciones de cupo.

“Estaremos muy vigilantes, muy atentos pues para que no se rompan los protocolos. Tenemos que cuidar mucho la colaboración y la participación de la gente, porque también sabemos que es una terapia muy importante, después de todo el encierro, es fundamental la participación y distracción”, dijo en una gira por los Mochis.

El gobernador confirmó algo que el presidente de la LMP, Omar Canizales dio por hecho desde julio, respecto a los porcentajes permitidos de aforo en los estadios.

“Estamos trabajando escenarios  de porcentajes de ocupación en los estadios en función del tipo semáforo que tenga el Estado”.

Con el estandarte de modernidad e innovación que presume el Estado en su infraestructura deportiva, la pandemia no cambió los objetivos de posicionamiento.

Sin embargo, este fin de semana se determinó cerrar al público los estadios del Rey de los Deportes en la entidad, porque los aficionados violaron protocolos sanitarios

El diario El Economista publicó en días pasados que, mientras el equipo de futbol trabaja en su primer año de posicionamiento comercial,  la Liga Mexicana del Pacífico reafirmó la continuidad de su contrato multianual con Sky (que tiene los derechos de transmisión) y en lo comercial entre la búsqueda de patrocinios (que en la campaña 2019-20, la liga tuvo 11).

Incluso, algo casi histórico, llegó a una la alianza con la marca ARCO que pertenece a Marathon Petroleum Corporation (MPC), una empresa de refinación, comercialización y logística de hidrocarburos, considerada la más grande en Estados Unidos.

El diario charló con Leonardo Girón, director de Marketing para México de MPC sobre el atractivo que representa la LMP en su esquema de patrocinios deportivos. Una liga con potencial de audiencia de 30 millones de personas.

Interrogado sobre  qué estudios de mercado hizo Arco para decantarse por  la LMP, respondió que es una inversión a cinco años con opción de seguir adelante si se cumplen las metas de las negociaciones. Fue, en total, una negociación de ocho meses.

Rechazó  que haya estadísticas que revelen que el seguidor de la Liga es consumidor de Arco. No las hay, aclaró, aunque reconoció que existen indicadores que resaltan de la presencia en Sonora, Sinaloa, Baja California (norte y sur) y próximamente en Jalisco.

Arco, puntualizó, siempre ha estado ligado a la comunidad beisbolera, incluso, las grandes ligas, era una evolución natural para ellos y tomar una alianza estratégica.

Sobre cómo el poco aforo en los estadios afectará en los impactos de marca de Arco, opino que son tiempos diferentes. «Tomamos una posición a largo plazo, la misma que hemos tenido desde que entramos a México en Tijuana», sostuvo.

Y que entienden que hay limitantes con estadios que ya dieron su permiso estatal de tener cierta capacidad.

Auguró que la «transmisión de los juegos por Sky dará un acceso a hogares mayor y eso compensa un poco la falta de fans».

Mientras, rueda la narcopelota.