Análisis a Fondo

Francisco Gómez Maza

·        Puede resultar muy caro meterse con los poderosos

·        te matan o te condenan al linchamiento mediático

Meterse en los terrenos de las relaciones del periodista con el poder gubernamental, con el poder político, con las clases dominantes, con los poderes fácticos, y con los trabajadores, es caminar por un humedal fangoso, y a veces pestilente. El peligro es hundirse o ser hundido.

El periodista es un investigador que destapa cloacas, estercoleros, y los publica, los denuncia, lo que incomoda a los poderosos.

(Aquí no nos referimos a los propagandistas de cualquier ideología, o intereses de clase, que se parapetan en el columnismo, principalmente, para levantar falsos, denostar, insultar, desde el odio destructor.)

Pero hay que meterse cuando el perseguido es colega. El periodista que ve a otro periodista en problemas tiene que dejar, por momentos, cualquier asunto por muy importante y urgente que sea y solidarizarse con el periodista perseguido; comprometerse con éste hasta las últimas consecuencias.

Eso ha ocurrido con el compromiso de solidaridad con los periodistas perseguidos, con las familias de los asesinados: Es el caso de Pedro Canché, colega maya de Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo, quien ha soportado una campaña de desprestigio y amenazas de un sujeto no identificado y de un empresario.

La organización defensora de periodistas, Artículo 19 (Article 19), ha hecho público que dichas amenazas y mensajes de desprestigio fueron publicados, luego de que el periodista difundiera, en su sitio web, https://noticiaspedrocanche.com/ una nota informativa en torno del conflicto en un predio en el que se vieron involucrados los empresarios Alberto Millar y Heriberto Millar.

El día domingo 11 de octubre, Heriberto Millar habría compartido, en Facebook, discursos estigmatizantes, que apuntan a restar veracidad a la labor periodística de Canché, agregando amenazas. El día once, el perfil de Facebook “Edmundo Hernández” publicó acusaciones graves contra Canché, durante los siguientes 5 días, usando un evidente discurso estigmatizante, destinado a disminuir la credibilidad del periodista y afectar su dignidad y la de su familia.

De acuerdo con la denuncia de Artículo 19, replicada por el Sistema Integral de Información en Derechos Humanos del CentroProDH, estas publicaciones llamaron y dieron lugar a que otros usuarios profirieran amenazas contra la vida de Pedro.

Pedro Canché es un periodista maya, que fue encarcelado durante 9 meses en la Cárcel Municipal de Felipe Carrillo Puerto, en 2014, luego de que se le acusara por el delito de sabotaje, mientras documentaba la brutalidad con que se desalojaba a manifestantes de una dependencia gubernamental destinada al servicio de distribución de agua. Fue liberado tras un fallo judicial que señalaba que la presencia de Pedro en el lugar obedecía al ejercicio de la libertad de expresión y no a fines criminales.

Actualmente Pedro se desarrolla en el periodismo independiente; durante su trayectoria ha denunciado posibles actos de corrupción y ha dedicado espacios al escrutinio público de actos de autoridades estatales y federales, principalmente sobre gestiones administrativas y de seguridad pública.

Los hermanos Millar fueron dueños de la revista Polémica que, durante el sexenio del ex gobernador Roberto Borge publicó campañas de desprestigio contra Canché, justificando su estancia en la cárcel municipal, así como campañas de desprestigio contra otros periodistas críticos a dicho sexenio.

Las publicaciones contra Canché lo ponen en riesgo y merman el prestigio y la credibilidad frente a la sociedad, agresiones que también tienen efectos perniciosos en el derecho de la sociedad a recibir información plural, de acuerdo con Article 19, la cual solicitó al Mecanismo de Protección, el monitoreo constante de esta situación para evitar mayores afectaciones al periodista, debido a las amenazas proferidas.

A DESFONDO: Un rosario de corruptelas, todas millonarias, fue dado a conocer durante la conferencia matutina de López Obrador, este miércoles. Un colega me expresó: “Después de escuchar esta historia de corrupción, ¡necesito, por piedad, un frasco entero de Peptobismol”, un medicamento para acabar con las náuseas. Y Alfonso Durazo Montaño se despidió de los asistentes a la mañanera con un denso informe sobre los avances y estancamientos de la lucha por la seguridad pública. En los próximos días presentará su renuncia a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, para ir a probar suerte electoral en Sonora. Se apunta como aspirante a la candidatura de Morena para sustituir a la priista Claudia Artemiza Pavlovich Arellano.