+Picheo de Julio Urías y Víctor González  se combinaron en el primer título de Los Ángeles en 32 años

+ Vence 4-2  a Tampa Bay en la serie

+Randy Arozarena hizo el único jonrón por las Rayas que cayeron 1-3

+De alarido, sexta entrada

+Retirado un jugador por dar positivo a Covid 19

 

Ciudad de México, 27 de octubre (BALÓN CUADRADO/agencias).- Liderados por un estelar Mookie Betts en la ofensiva y la participación clave de los serpentineros mexicanos Víctor González y Julio Urías –quien se anotó el salvamento–, Dodgers de Los Ángeles batieron 3-1 a Tampa Bay y se proclamaron campeones de la Serie Mundial de beisbol al romper una sequía  de 32 años sin título.

La victoria en la sede neutral de Arlington, que colocó el 4-2 global en la serie, se gestó en una vibrante sexta entrada a la que Tampa Bay llegaba con ventaja 1-0, gracias a un nuevo jonrón de su novato cubano Randy Arozarena. En las tribunas del Globe Life Field, se ondearon banderas mexicanas.

Justo en ese inning, Justin Turner, bateador de los Dodgers, fue notificado de que dio positivo por Covid-19 y retirado del juego.

Los Dodgers, aprovechando que el lanzador Blake Snell fue sustituido, anotaron por mediación de Austin Barnes y de Betts, quien logró después otro jonrón que otorgó a la franquicia angelina el séptimo título de Serie Mundial de su historia y el primero desde 1998, cuando se coronó el mexicano Fernando Valenzuela.

Apenas el segundo al bat en el encuentro, Randy Arozarena inauguró la pizarra al conectar su décimo jonrón para alargar el récord de vuelacercas de los Rays en juegos de postemporada.

Además, el segundo cubano en una Serie Mundial después de Tany Pérez en 1975, igualó así el récord de extrabases en playoffs, con David Freese (2011).

El novato Tony Gonsolin fue retirado del montículo tras permitir dos embasados de los Rays en la segunda entrada, y relevado por Dylan Floro, después por Alex Wood para la tercera y cuarta, y el dominicano Pedro Báez abrió la quinta que cerró el mexicano Víctor González, quien ponchó a tres en su turno de la sexta.

Por Tampa Bay, el experimentado Snell se mantuvo intratable, sólido en el control frente a los Dodgers, hasta que después de nueve ponchados, en la baja del sexto rollo se le escapó Austin Barnes con un sencillo, y el derecho fue relevado por Nick Anderson, quien soportó otro hit de Mookie Betts.

Ambos Dodgers llegaron a la meta, el primero por wild pitch y el segundo impulsado por una jugada de selección de Corey Seager, pues aunque la falló, se facilitaron las anotaciones con las que la novena angelina dio vuelta al marcador 2-1.

El venezolano Brusdar Graterol lanzó dos tercios de la séptima para los Dodgers antes de que el mexicano Julio Urías cerrara el episodio con ponche para el cubano Yandy Díaz.

Urías, anoche el primer mexicano en tener acción en cinco juegos de Serie Mundial, abrió la octava entrada frente al amenazante Arozarena, quien falló una línea al jardín central; luego encaró a Hunter Ranfroe, también errado en un rodado, y ponchó a Brandon Lowe.

Los Rays también echaron mano de su rotación en el montículo. Después de Anderson lanzaron Aaron Loup y Peter Fairbanks, frente a quien Betts anotó la carrera de la victoria con un jonrón en la baja del octavo. Con Urías en el montículo en la novena, los Dodgers se encontraban a tres outs de coronarse.

El zurdo despachó primero al venezonalo Manuel Margot, quien falló un elevado al jardín derecho, y él selló la victoria con actitud imponente ponchando a Michael Brosseau y al dominicano Willy Adames.

Entre González y Urías se combinaron para despachar a siete rivales en la noche mexicana en el Globe Life Field, en cuyas tribunas se ondearon banderas tricolores.

En días pasados, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, había vaticinado que Dodgers ganarían la Serie Mundial.