Línea Fifí

 

Martín de J. Takagui

Ayer se conmemoró el Día Internacional para Erradicar la Violencia contra las Mujeres, hubo manifestaciones violentas de mujeres y desde el púlpito mañanero de Palacio Nacional se dejó ver la discrepancia que existe al interior del gobierno de la llamada cuarta transformación.

En la sesión informativa matutina se reiteró, como desde antes de que iniciara este gobierno, que diez mujeres y niñas mueren de manera violenta en el territorio nacional, sin que esto haya podido mejorar en la actual administración.

Tan solo en este año, han sido asesinadas en calidad de feminicidio tres mil 185 féminas, cuyo esclarecimiento resulta inferior al diez por ciento, ganando por mucho la impunidad.

Pero algo que realmente llama la atención y además es motivo de alarma, es la forma en que se contradicen los mayores jerarcas de la política en México, en torno a los motivos, a los orígenes de los homicidios dolosos y los feminicidios, además de que el presidente mexicano desconoce también el principio de los derechos humanos.

En el marco de la conmemoración que impulsa la eliminación de la violencia contra las mujeres, el presidente Andrés López Obrador fue cuestionado sobre los motivos de los homicidios dolosos y de los feminicidios, a lo que respondió que cas causas de ambos delitos son las mismas y definió:

“En general sí, son las mismas causas, porque ha habido mucha desintegración en las familias, mucha pérdida de valores. Entonces sí necesitamos luchar por una sociedad mejor, por hacer valer la justicia, porque no predomine lo material, por poner por delante el amor al prójimo, por hacer entender a todos, de que sólo siendo buenos podemos ser felices”, contestó el presidente.

En la misma conferencia de prensa, solamente unos minutos después, la secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero, ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, simplemente desmintió al presidente, al responder a la misma pregunta dijo:

“El machismo mata, destruye las vidas de las mujeres y limita el desarrollo de nuestro país”, pero además advirtió que por ello, “es momento de decir basta de feminicidio”.

La encargada de la política interior del país agregó que “las causas del feminicidio, concretamente, no son las mismas de un homicidio violento en contra de una mujer, por otras razones”, expresó la titular de Segob. Y aunque no entró en detalles, como el hecho de que un feminicidio es cuando matan a una mujer por ser mujer, o bien por combatir esas características únicas que tienen las mujeres, mientras que el homicidio doloso puede ser por cualquier motivo.

En ese sentido AMLO dijo también que el feminicidio es “la violencia extrema en contra de las mujeres” y externó su compromiso para combatirlo. A lo que Sánchez Cordero agregó que la cuarta transformación es feminista.

El asombro no paró ahí, sino que fue aún más grave, cuando el mismísimo presidente de México aseguró que “este gobierno” no es el principal violador de los derechos humanos.

Desde hace mucho tiempo, parece que Alejandro Encinas, Subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación no ha platicado con el jefe del Ejecutivo, pues López Obrador ha dicho en repetidas ocasiones que durante su administración el gobierno no es el principal violador de los derechos humanos.

El presidente de México debiera saber que, de acuerdo con la resolución número 217 A emitida el 10 de diciembre de 1948, que es nada más que la Carta Universal de los Derechos Humanos, en donde se especifica claramente que solamente el Estado, es quien puede violar los derechos humanos de las personas, a través de sus órganos como son las policías, los militares y cualquier otra autoridad.

Grave la situación de México con un líder carente de conocimientos sobre los derechos de las personas que tanto defiende él mismo. Puede ser una de las razones por las que ha denostado tanto y ha impuesto a una persona como Rosario Piedra al frente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

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