+Tras dramático choque de cabezas con David Luiz, en partido que Wolverhampton vence al Arsenal

+Recibe muestras de cariño y apoyo, entre ellas, de los técnicos Josep Guardiola y Jürgen Klopp

+“Gracias por sus mensajes de apoyo. Estaré en observación y espero pronto regresar a las canchas”, publica el ariete mexicano en twitter

+Aún inciertas, consecuencias del percance, según el periódico El Economista

+Expertos médicos explican que su lesión no es tan grave gracias a su rendimiento atlético y edad

+Aunque advierten que sí habría secuelas y tendrá que usar casco protector el resto de su vida deportiva

Ciudad de México, 1 de diciembre (BALÓN CUADRADO/Agencias).- Un segundo transformó en drama el juego. Nada bueno auguró. Miradas de desasosiego. Fugaz momento que puso en vilo una vida. Corría el minuto cuatro con 27 segundos del duelo entre Arsenal y Wolverhampton de la Premier League. Un sordo crujido retumbó en las almas de compañeros y rivales, en medio del estruendoso silencio de un estadio fantasmagórico, abismal: Raúl Alonso Jiménez cayó al suelo completamente inconsciente, teñido en sangre y con los ojos cerrados. Estaba inerme.

“¡Red, red, red! (¡rojo, rojo, rojo!)”, clamaron sus compañeros inmediatamente en señal de que la lesión era de suma gravedad. Hubo quién temió por su vida.

Su socio goleador frecuente, Adama Traoré, se quedó viendo estupefacto, aterido; el capitán de los Wolves, Conor Coady, se tomó la cabeza con ambos brazos y prefirió voltearse; el juvenil atacante portugués Pedro Neto se miraba desesperado.

Pasaron más de cinco minutos para que David Luiz, el defensor del Arsenal que chocó su cabeza con la del atacante mexicano se pusiera de pie, recibiera un vendaje y volviera al campo.

La suerte no es la misma para Jiménez. Tiene que ser trasladado a un hospital. Horas más tarde, se reporta que sufrió una fractura de cráneo. Lesión que tiene como antecedentes al portero Petr Cech, quien tuvo que usar un casco durante el resto de su carrera, y al mediocampista Ryan Mason, quien acabó retirándose.

Poco después fue operado con éxito de una fractura de cráneo tras chocar cabezas con el zaguero del Arsenal, informó su club ayer.

El mexicano ha dialogado con sus familiares y su esposa Daniela Basso, quien agradeció en redes sociales las palabras solidarias, de aliento: “Estamos muy emocionados por tantas muestras de cariño y apoyo, entre ellas las de los técnicos Josep Guardiola y Jürgen Klopp.”

Jiménez y Luiz tuvieron un choque brutal al saltar por el balón en un tiro de esquina en los primeros compases del duelo que el Wolverhampton ganó 2-1 el domingo. El atacante mexicano fue sacado de la cancha en camilla, recibió oxígeno y fue trasladado a un hospital.

Los Wolves proporcionaron un alentador reporte sobre su condición tras el partido, indicando que el jugador de 29 años estaba consciente y podía hablar.

“Raúl se encuentra bien después de la operación de la pasada noche, a la cual se sometió en un hospital de Londres”, puntualizó el club en un comunicado.

“Desde entonces ha visto a su pareja, Daniela, y está descansando. Permanecerá bajo observación durante unos días mientras comienza su recuperación. Raúl y su familia tendrán ahora un tiempo de privacidad, hasta que se den más informaciones en el debido momento”, precisó el mensaje.

El ariete publicó ayer en Twitter:

“Gracias por sus mensajes de apoyo. Estaré en observación y espero pronto regresar a las canchas.”

Otros casos

El último jugador en la Premier en sufrir un golpe similar fue el defensor de Everton, Michael Keane, quien resultó con una fisura en el cráneo en agosto de 2018 y estuvo fuera de actividad durante un mes.

Antes, Ryan Mason sufrió una fractura de cráneo en un choque de cabezas en un partido entre Hull y Chelsea en enero de 2017. Volvió a entrenar en mayo de ese año, pero no disputó otro partido competitivo y debió retirarse en febrero de 2018 por recomendación de los neurólogos.

El arquero Petr Cech sufrió una fractura de cráneo con hundimiento en 2006, después de un choque contra un rival cuando jugaba con Chelsea. El checo fue operado de urgencia y usó un casco protector por el resto de su carrera.

Jiménez es uno de los mejores cabeceadores de la Liga Premier, una de las principales virtudes como delantero.

Sin su máximo goleador de la pasada temporada y su mejor jugador, los Wolves sólo cuentan con un delantero nato. Se trata de Fabio Silva, de 18 años, procedente del Porto durante el verano tras el pago de 45 millones de dólares y con escaso rodaje en primera división.

Klopp confesó que pensó que era un percance ligero. “Estaba esperando que los dos se levantaran, pero eso no pasó. Ojalá que Raúl Jiménez esté lo mejor posible. Le deseo todo lo mejor”, indicó el técnico del Liverpool.

A su vez, Pep Guardiola, del Manchester City, consideró:

“Con una contusión en la cabeza hay que tener cuidado. Los protocolos deben ser claros, porque la cabeza siempre es muy peligrosa.”

Incierto escenario

¿Podrá volver a jugar?

Dos especialistas médicos, entrevistados por separado, coinciden en afirmar que aún no se puede dar el diagnóstico certero. Pero que su evolución es favorable y que tanto su edad como su actividad de alto rendimiento le ayudarán a salir adelante incluso en menos tiempo.

Sin embargo, el riesgo de las repercusiones es latente.

“Es un panorama alentador el hecho de que esté consciente. Pero tú puedes estar consciente por múltiples factores, no me dice mucho (…) que esté consciente después de una cirugía de cráneo es bueno. Lo más importante es la valoración del neurocirujano”, afirma Jonathan Torres Moreno, médico especialista en Medicina del Deporte con ocho años de experiencia en diferentes categorías del futbol mexicano.

El resto de esta semana presente, explica, “va a ser muy importante por el hecho de cómo y dónde se vaya a ver a Raúl Jiménez. En el sentido estricto de la salud y de la vida es muy positivo, sin embargo, la evaluación para dar un criterio de sí volverá a jugar será hasta verlo caminar o trotar de nuevo.”

Por su parte, el neurocirujano Galaor Martínez Cano, con trayectoria en hospitales de Arkansas y Baltimore, destaca que Raúl tendrá que pasar hasta tres meses lejos de la práctica deportiva para valorar su evolución, aunque ve dos factores positivos: la edad y el estilo de vida.

“La respuesta que presentan los pacientes de alto rendimiento es muchísimo más atractiva, recuperan la función física y neurológica de una manera más rápida y teniendo la adquisición funcional prácticamente al 100%”, evaluó.

Respecto a su edad (29), explicó que también tiene una ventaja, ya que hasta los 30 años tenemos un acceso de reservas óseas bastante adecuadas”.

Jiménez sufrió una fractura en el hueso parietal derecho al recibir un cabezazo de Luiz, una lesión tipificada como contuso-contundente (de alto impacto) que le provocó quedar inconsciente al instante.

Los médicos coinciden en que el cráneo es un hueso largo y duro, por lo que el hecho de que tenga una fractura implica un golpe bastante serio. De no haberse operado inmediatamente como ocurrió, pudo sufrir daños vasculares, sensitivos y motores, así como problemas de conducta.

En opinión de Torres Moreno, el delantero quedará descartado durante el resto de la temporada (que concluye en verano de 2021), además de que tendría que usar un casco protector como el que usan en el rugby durante toda su vida deportiva.

“No creo que vuelva a jugar al menos esta temporada. El tiempo de recuperación postquirúrgico es de seis a 10 semanas, luego tienen que realizarle múltiples estudios de valoración del sistema nervioso como electromiografías y encefalografías”, advirtió.

Y, después, puntualizó, “estudiarlo con estímulos deportivos: estrés, alta intensidad y alta competencia. Estoy seguro que el uso del casco será el resto de su vida como deportista”.

El especialista Martínez Cano agrega que Jiménez será sometido a estudios de tomografías y resonancias magnéticas 30 días después de su cirugía para descartar secuelas graves; durante los próximos 45 o 60 días, agrega, el atacante podría vivir con dolores de cabeza, visión borrosa, pérdida de memoria y alteraciones sensoriales como la percepción del frío o calor.

Raúl es un delantero que se caracteriza por sus remates de cabeza tanto para atacar como para defender. En ese sentido, también tendrá repercusiones, explicó el neurocirujano:

“Más allá del proceso óseo, el hecho de que mantenga el cabeceo va a ser un efecto exponencial.”

Es decir, concluyó, que dañará a más grupos neuronales si llegara a recibir otros golpes.

(Con información del diario El Economista)