+Critican que sea prioritario, el juego de pelota para gobierno mexicano, por encima de salud, en medio de la pandemia

+Como la remodelación estadio donde juegan Guacamayas de Palenque, propiedad de Pío López Obrador

+El proyecto de instalaciones deportivas le costará 89 millones de pesos al gobierno de AMLO

 +Zona que carece de óptima infraestructura en salud, alumbrado y vialidades y casi 40% de la población en extrema pobreza

 

Ciudad de México, 13 de enero (BALÓN CUADRADO).– El sureste mexicano es una de las zonas más marginadas del país, Chiapas en particular. Sin embargo, en medio de la pandemia que asola al país –con casi 135 mil decesos— y con un hospital de “quinta”, el gobierno federal decidió invertir 89 millones de pesos del dinero del pueblo para la remodelación de su estadio ‘Luis Anzaldo Arroyo’, así como de la unidad deportiva que lo rodea, en el municipio de Palenque. Casi 40 por ciento de sus habitantes se encuentra en pobreza extrema.

En esa localidad de la zona norte de chiapaneca, el hermano del presidente de México, Pío Lorenzo López Obrador, es la cabeza principal del equipo de beisbol profesional Guacamayas, que se verá beneficiado. Y se convierte en un bien público para beneficio de un particular que sanciona la ley. Curiosamente, el inmueble se encuentra a 20 minutos de distancia de «La Chingada», rancho de descanso del mandatario.

La Secretaría de Desarrollo Territorial y Urbano (SEDATU) designó esta semana dicha cantidad como parte de su Programa de Mejoramiento Urbano (PMU), que consta de una inversión total de 200 millones de pesos para seis proyectos en el municipio de Palenque.

En ellos se incluye el desarrollo de un centro comunitario y una ciclovía. De esos 200 millones, 89 servirán para la Unidad Deportiva Municipal en la que se encuentra el estadio de beisbol ‘Luis Anzaldo Arroyo’, de las Guacamayas, es decir el 44.5% del total.

Además, es una de las ciudades elegidas para albergar la licenciatura en Educación Física con especialidad en el llamado Rey de los Deportes, diseñada como parte del programa de Universidades para el Bienestar ‘Benito Juárez’ del sexenio de López Obrador, junto a Campeche, Coahuila, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Veracruz y Yucatán.

Palenque es uno de los cuatro pueblos mágicos del estado de Chiapas, aunque su realidad es una contradicción: tiene buena estructura en hoteles, restaurantes y agencias de viajes, pero es deficiente la infraestructura de la cabecera municipal.

“Carece del servicio básico de agua de manera constante, alumbrado público y recolección de basura con mucha deficiencia, no todas las calles están pavimentadas y los periféricos presentan baches, pues no les han dado mantenimiento”, describe un habitante que pidió el anonimato al diario El Economista, reflejo del tenor a la figura presidencial.

Sin embargo, advirtió que en el municipio hay otras urgencias sociales antes que el beisbol:

“Tenemos otras necesidades. El hospital está muy por debajo de la expectativa. Porque Palenque es cabecera de región y aquí vienen a atenderse muchas personas de varios municipios. Se va a contar con un excelente estadio mientras tenemos un hospital de quinto mundo.”

Se requiere, además, un eficiente sistema de agua potable, mejor alumbrado público y que los periféricos siquiera estén en óptimas condiciones.

De acuerdo al más reciente estudio de Coneval (2010), Palenque tiene una población total de 110 mil 918 habitantes, de los cuales el 38.5% (43,699) se encuentran en pobreza extrema, en tanto que el 40.8% no tiene acceso a servicios de salud.

Por otro lado, el 62.5% reportó habitar viviendas sin disponibilidad de servicios básicos y el 23.8% no dispone de una red pública de agua entubada en su casa.

Otro dato en el tema de salud es que Palenque cuenta con apenas 20 unidades médicas, que representan el 1.5% del total del Estado, para un municipio que representa el 2.3% de todo Chiapas.

“Se han dejado de hacer cosas que deberían ser prioritarias. El beisbol nos ha dado una satisfacción de vez en cuando. Pero no es el deporte primordial de nuestro país y en Chiapas menos”, criticó Eduardo Solís, periodista deportivo local.

“Me parece que ya estamos llegando a un límite, ya estamos rayando en lo absurdo. Si realizan una encuesta en Palenque sobre si realmente necesitan un estadio, la gente te va a decir que necesitan otras cosas”, puntualizó.

Según el comunicado oficial de SEDATU, la inversión beneficiará a más de 7 mil habitantes que practican otros deportes más allá del beisbol en la Unidad Deportiva Municipal.

En el caso específico del estadio de beisbol, construido en 1985, las remodelaciones consistirán en la construcción de tribunas, palcos, 12 locales, seis baños para espectadores, vestidores, lockers y sanitarios para los jugadores, además de una ampliación territorial de 5 mil 793 a 15 mil 372 metros cuadrados, reporta Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).

Deporte y gobierno

Las Guacamayas de Palenque nacieron en 2015 junto a otros dos equipos de beisbol en Chiapas: Tucanes de Tuxtla Gutiérrez (capital del estado) y Lacandones de Arriaga (municipio ubicado en la costa Pacífico, a dos horas de la capital), todos durante la gestión del entonces primer gobernador del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Manuel Velasco Coello, incondicional del presidente López Obrador.

Durante su sexenio (2012-2018), los equipos deportivos profesionales de Chiapas causaron polémica por utilizar el color verde en sus logotipos o en sus uniformes en alusión a ese partido.

Eso ocurrió con Jaguares, Cafetaleros, Tuxtla FC (futbol), Lacandones (basquetbol) y los mencionados equipos de beisbol, además de utilizar propaganda política en sus jerseys con frases como ‘La selva es verde’.

El abuelo de Velasco Coello, el empresario Fernando Coello Pedrero, “ayudó mucho a la familia López Obrador cuando más lo necesitaba”, narra un periodista chiapaneco que también pidió el anonimato.

En ese contexto, la familia del ahora presidente de la República se asentó en el municipio de Palenque.

Es de dominio popular que Palenque representa para Andrés Manuel y Pío los mejores años de la etapa entre su adolescencia y juventud. Cuando estudiaban en la UNAM, en la capital del país, ahí pasaban sus vacaciones. AMLO va seguido, normalmente los fines de año. Ya como presidente, en lugar de quedarse en Villahermosa o Campeche, lo hace en Palenque. Es su afecto, su tierra adoptiva.

Es en esta localidad donde Pío ha fungido como presidente de un equipo de beisbol, las Guacamayas, que han participado en la Liga Tabasqueña de Beisbol. Competencia categoría AA de las Ligas Menores, en la que han sido tetracampeones en menos de cinco años.

Según Oel Verdugo, periodista deportivo especializado en beisbol, Palenque siempre ha tenido tradición beisbolera al igual que otros municipios aledaños de Tabasco y Campeche.

El manager del equipo es Miguel Solís Castillejos, una de las más grandes figuras del beisbol chiapaneco. Oriundo del municipio de Arriaga, es miembro del Salón de la Fama de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) tras su destacada trayectoria como pitcher y entrenador entre clubes como los Saraperos de Saltillo, Yaquis de Ciudad Obregón y Tomateros de Culiacán.

En diciembre de 2018, ya con Andrés Manuel López Obrador como presidente de la república, Palenque fue sede del ‘Juego de la Esperanza’. Un partido de exhibición que contó con la presencia de ex estrellas mexicanas del beisbol de la talla de Fernando Valenzuela.

Para ese momento, Guacamayas ya había cambiado el tono de su uniforme de verde a guinda, tal como el color institucional de la presidencia y que caracteriza al Partido Movimiento Regeneración Nacional –Morena—en el poder.

“El deporte profesional en Chiapas, en general, siempre ha estado relacionado con el gobierno porque de manera directa o indirecta existe ese apoyo”, menciona Eduardo Solís a El Economista, otro reportero de deportes.

Otro comunicador chiapaneco, que también pidió el anonimato, resaltó, en alusión a la inversión de 89 millones de pesos:

“El equipo (Guacamayas) no es público. Es de un particular: del hermano del presidente. No se deben mezclar los gustos y aficiones personales del presidente.”

Para Eduardo Solís, la inversión en Guacamayas no está sustentada en una óptima infraestructura deportiva porque “cuando tienes esta intención de crecer, forzosamente debes tener como base el desarrollo de categorías inferiores. Debe estar soportado por un proyecto que tenga futuro.”

Pero en Chiapas, aclaró, “el beisbol ni siquiera está organizado, no existe una asociación. El único que se va a beneficiar es este equipo profesional”.

Con la falta de esta estructura, el periodista atisbó que podría ocurrir otro caso de ‘elefante blanco’ como pasó con el Estadio Olímpico de Tapachula, que albergó a los Cafetaleros de Chiapas (Liga de Ascenso MX), pero que hoy es un inmueble en el olvido en el estado.

Agregó que, a finales de 2015, Tuxtla Gutiérrez, capital de Chiapas, estuvo en una lista como posible plaza de expansión para la Liga Mexicana de Beisbol (LMB), pero que no concretó esa posición debido a falta de infraestructura como ciudad.

“Si Tuxtla no consiguió ese plan de negocios, dudo mucho que Palenque pueda hacerlo”, remató Solís.

El estadio ‘Luis Anzaldo Arroyo’ se ubica en el periférico norte del municipio de Palenque, aproximadamente a 15 minutos de las zonas arqueológicas. Ahí se practican deportes como futbol, volibol, frontón, entre otros.

Por ello, los representantes de las Ligas Asociadas Imperio-Maya califican esta inversión de AMLO como un beneficio para toda la región:

“Todos sabemos que la infraestructura deportiva ha sido dirigida hacia al norte como si en el país fuéramos de dos clases, pero en esta ocasión, se nos toma en cuenta a los ciudadanos del sureste”, enfatizó uno de sus dirigentes.

Es justo, subrayó, “que ahora nos haya dado este gran apoyo, es lo mínimo que podíamos esperar del presidente, que es nuestro y que vive aquí.”

(Con información del periódico El Economista)