21 septiembre, 2021

Caza equipo alterno de EU a súper ‘Ratones Verdes’ y gana torneo “molero”

 

 +Vence 1-0 al Tri

+Primer encuentro de final de Copa Oro en el que México y Estados Unidos juegan hasta la prórroga

+La historia se definió al minuto 117

+Cada vez más pequeño el “gigante” de Concacaf

 

Ciudad de México, 2 de agosto (BALÓN CUADRADO/Agencias).– De nuevo el Tri naufragó…

… en un turbulento mar de confusión durante 117 minutos.

Nada ni nadie impidió que se ahogara en las aguas de su propia mediocridad.

Mientras que, a más de cinco mil 500 kilómetros de distancia, en Tokio, el equipo olímpico mexicano aspirará ante Brasil mañana a pelear por una medalla.

Y nadó en Las Vegas en el oleaje de una derrota vergonzante ante más de 61 mil aficionados. Los súper Ratones Verdes salieron por la revancha contra Estados Unidos en el Allegiant Stadium. Y se quedaron con las manos vacías: perdieron 0-1 ante un equipo alterno del las barras y las estrellas la final de Copa Oro –torneo “molero”.

Demostraron un carácter excepcional y doblegaron con autoridad al cuadro mexicano con experimentados jugadores. Algunos de ellos en las principales ligas europeas.

Fue un partido donde primaron el aspecto táctico y despliegue físico que eclipsaron el mísero arte futbolístico que caracteriza esta justa. Que, por cierto, arrojó una derrama superior a los 350 millones de dólares. Y donde muchos, antes del gol del triunfo, salivaban con los penaltis.

Aunque se mostró dominante y atacó por ambos laterales del campo, el Tri se volvió a enfrentar con su principal demonio: la falta de definición, el partido se extendió a la prórroga empatado a 0, en la que el estadounidense Miles Robinson marcó el tanto de la victoria.

Ninguno de los protagonistas estuvo fino frente al marco.

Cada uno tuvo, en mayor o menor medida, cuatro opciones claras de gol.

Pecaminosos dioses redondos del estadio impidieron que el balón entrara.

La selección estadounidense utilizó a un grupo de jugadores completamente diferente al que derrotó a México en la final de la Liga de Naciones hace un par de meses.

Gerardo Martino, director técnico tricolor, no quiso desestimar al rival y fue contundente, previo al encuentro:

“Nos vamos a enfrentar a la selección de Estados Unidos que el entrenador decidió y los motivos de esa elección no son de relevancia ni de análisis, simplemente es Estados Unidos en una Final y buscaremos ganarle”.

Cada vez que juega México en territorio norteamericano, parece que va en condición de local.

Con un esquema de vacunación avanzado en el país de las barras y las estrellas, más de 61 mil espectadores abarrotaron el recinto, en el cual la mayoría de las voces se inclinaban hacia alentar a los tricolores, presionando al silbante cada que un seleccionado mexicano caía al campo por una falta.

Una cartulina blanca en la tribuna resultó significativa en manos de un joven veinteañero de rasgos indígenas:

“Busco novia con papeles”.

Martino presentó una modificación en el once inicial con respecto al partido de semifinal. Inició con Néstor Araujo en lugar de Carlos Salcedo, quien contra Canadá erró el cobro de un tiro penal, además de haber cometido otras equivocaciones.

La primera mitad del encuentro fue dominada por los mexicanos, con 68% de posesión del balón, 12 remates y 4 disparos a portería; por contraparte, los estadounidenses acumularon 32%, 4 y 1 respectivamente.

Aunque los dirigidos por Tata no tuvieron problemas para incomodar al rival en su área, la falta de definición los volvió a hundir.

El encuentro también se vivió accidentado, con el norteamericano Eryk Williamson saliendo por un momento del partido por protocolo de conmoción por un fuerte golpe del balón en la cabeza; mientras que 10 minutos antes de ingresar al vestidor por el medio tiempo, el defensor tricolor, Héctor Moreno, salió por molestia muscular.

Al regresar al terreno de juego, Estados Unidos elevó las revoluciones del encuentro. Ajustó y generó ocasiones de peligro, aunque erráticos en el último disparo.

Con ambas selecciones metidas en problemas de definición, agobiados, los técnicos Gregg Berhalter y Gerardo Martino realizaron modificaciones preparándose para la prórroga.

En los seis encuentros anteriores entre Estados Unidos y México por la final de la Copa Oro, nunca había sido necesario llegar al tiempo extra.

Jesús Corona fue una de las bajas para el complemento. El encargado de mantener la calidad por la banda derecha fue Osvaldo Rodríguez.

Además, salieron Orbelín Pineda y Jonathan dos Santos por Rodolfo Pizarro y Erick Gutiérrez.

El cansancio se hizo evidente, la velocidad disminuyó y los rematadores por el centro del área llegaban retrasados, imposibilitando acciones rápidas.

Al término del primer tiempo extra Alan Pulido y Gilberto Sepúlveda, entraron de cambio por Rogelio Funes Mori y Carlos Salcedo. El primero por cansancio y el segundo molestia muscular.

Con casi 120 minutos de juego en las piernas, el encuentro se definiría con el primero en cometer un error, situación que aprovechó Miles Robinson tres minutos antes del silbatazo final para marcar el 1-0 gracias al cobro de un balón parado en el que rompió la defensa mexicana y con un poderoso remate con la cabeza dio su séptimo título de Copa Oro a Estados Unidos.

Cada vez más pequeño el “gigante” de Concacaf.

(Con información del diario El Economista y el portal Infobae)