17 septiembre, 2021

Recurre club mexicano al método científico para combatir daño emocional en futbolistas

Llora Juan Dinenno, delantero de Pumas, anotó gol contra Puebla, luego de 973 minutos de sequía.

 

+En seis jornadas, el equipo Pumas –uno de los más populares del balompié local–, está entre los peores de Liga MX

+Desde la terapia cognitiva conductual, los problemas de ansiedad deportiva requieren de una evaluación y observación, diagnostican

+Así como aplicación de técnicas de relajación, atención y toma de decisiones

+La presión por ganar lleva a los errores

 

Ciudad de México, 23 de agosto (BALÓN CUADRADO).– Desde la segunda mitad de la década de los años 70s, Pumas fue precursor del trabajo sicológico entre los jugadores –a cargo del fallecido Octavio Rivas–, en el futbol mexicano. Ahora el equipo felino, más de 40 años después, atraviesa por momento aciago, deportiva y emocionalmente.

Luego de ocupar el sótano, está con cinco puntos en la posición 13 de la clasificación general –de 18 equipos—. Producto de una victoria, dos empates y tres derrotas. Su situación es delicada. Sobre todo si se toma en cuenta que es uno de los cuatro clubes más populares del balompié local, con América, Guadalajara y Cruz Azul.

El pasado domingo en su sede, Estadio Universitario, fue sintomática una imagen de la frágil situación emocional por la que cruzan los jugadores felinos.

Juan Dinenno, delantero de Pumas, anotó un gol desde el manchón penal en el encuentro contra Puebla por la jornada 6 del torneo Apertura 2021.

Luego de marcar, corrió eufórico a celebrar.

Estaba emocionado. Porque sirvió para exorcizar los demoniacos 973 minutos sin conseguir anotación.

Cayó al piso.

Y rompió en llanto.

Su festejo a simple vista podría parecer excesivo.

Sin embargo, es el reflejo de un desgaste psicológico que asola al equipo.

Hasta antes del triunfo 2-0 contra La Franja, los Pumas eran últimos en el certamen. Sólo habían anotado un tanto y venían de un torneo Clausura con sólo 10 goles.

El director técnico, Andrés Lillini, reconoció que dentro de la cancha observaba “una ansiedad lógica por querer ganar”.

Y eso, puntualizó, los había llevado a “cometer errores, principalmente al ataque”.

Carlos Torres, Maestro en Psicología del Deporte y en Terapia Cognitivo Conductual (TCC), explicó que la ansiedad cognitiva desde la perspectiva deportiva es una alteración del organismo que provoca un malestar en la persona, “puede ir acompañada de errores en términos de atención, concentración, memoria”, de reducción del campo visual y que genera un desgaste psicofisiológico importante para tratar de regularla.

Para el experto, aunque hay estrategias que se aplican para el día a día o situaciones que se pueden resolver cada semana, combatir un problema de ansiedad deportiva implica un programa de terapia cognitiva conductual de por lo menos 20 sesiones estructuradas en un periodo de mínimo tres o cuatro meses “dentro de un buen trabajo psicológico”.

Porque, resaltó, muchas veces se confunde con charlas motivacionales o de coaching, cuando “debería ser llevado por alguien que estudió una licenciatura, maestría o doctorado y de ahí llevar un trabajo profesional adecuado”.

Andrés Lillini, desde su rol de entrenador, abona a la preparación mental del plantel recordando a los jugadores que “la peor arma que tiene un futbolista al entrar en un campo de juego es la desesperación”, que deben buscar un futbol “más asociativo para que cualquiera pueda hacer el gol”.

Y que, añadió, “la confianza entre ellos, contrarrestaría esa desesperación que algunos traen”.

El equipo también realiza un trabajo de coaching con Paulina Muñoz.

El defensa central, Nicolás Freire, describió que la preparación mental al interior del equipo consiste en “charlas formales, de coaching y charlas un poquito más íntimas del plantel”.

Torres explicó que en el trabajo de la ansiedad se deben realizar evaluaciones psicológicas y análisis observacionales en las emociones y comportamiento del atleta.

Posteriormente, narró, hacer algunas mediciones fisiológicas ante ciertas situaciones. Hay, precisó, elementos que ya se pueden medir como en situaciones reales, aunque el costo de los aparatos no es sencillo.

Una vez que se tiene eso, explicó, son estrategias de control de emociones, de relajación, técnicas de atención, de concentración y antes de los partidos, estrategias relacionadas a la toma de decisiones.

Mediante grupos focales, alguna estrategia psicosocial también ayuda: saber cómo el equipo está visualizando la situación, subrayó.

Más adversidades

Nicolás Freire también ahondó en que uno de los factores psicológicos que enfrenta el equipo es la presión de la afición, que desea que lleguen las buenas noticias.

La inconformidad del público se hizo notar el domingo, cuando los grupos de animación se presentaron a las afueras del Estadio Olímpico Universitario previo al partido, exigiendo cuentas de los ingresos y la renuncia de los directivos por las decisiones tomadas en torno al plantel, pues han vendido a integrantes clave en el subcampeonato de 2020 como Carlos González, Johan Vásquez y Juan Pablo Vigón.

“Cuando (la gente) ve resultados negativos obviamente no le gustan para nada. Tenemos que lidiar con esa presión que es parte del futbol. Desde que empezamos a ser jugadores –profesionales– lo sentimos así”, expresó Freire.

Los aficionados recorrieron parte del Olímpico Universitario cantando y mostrando mantas que pedían respetar a la afición, títulos en las vitrinas y denunciaban desfalco a la institución. Que muchos piensan, erróneamente, pertenece a la Universidad Nacional Autónoma de México

Ante la protesta, el autobús del equipo tomó una entrada alterna al estadio. En su último encuentro contra Necaxa a mitad de semana, en el que los universitarios perdieron 3-0, los aficionados se reunieron a la salida del equipo para reprochar a los jugadores y al director técnico.

“Queremos que la directiva nos tome en cuenta, que la directiva vea que somos seres humanos, que amamos un par de colores y que es toda nuestra vida, tal vez para ellos no, pero para nosotros sí”, explicó ‘El John’, líder de la Rebel, previo al partido contra Puebla.

No es la primera vez que los aficionados de Pumas expresan su molestia.

En abril de 2019, tras los malos resultados que ubicaban a los universitarios en el peldaño 15 de la tabla general con 13 jornadas disputadas, la afición auriazul convocó a una manifestación para exigir la renuncia del entonces polémico presidente, Rodrigo Ares de Parga.

Sin embargo, encontraron que una mejor protesta era no presentarse al estadio.

Ese día las tribunas se encontraron desoladas.

(Con información del diario El Economista)