
Fatídica, reinauguración del Estadio Azteca
+Muerte, fiasco y caótica decepción esférica
+Patético empate 0-0 entre México y Portugal, juego amistoso rumbo al mundial 2026
+Impondrá récord como sede de una copa del mundo por tercera ocasión -1970 y 1986-
+Se pitorrean del Tri, con un mar de memes, entre ellos uno rememorando a la Familia Simpson
+México, campeón mundial de desaparecidos
Por Stephen Crane
Ciudad de México, 29 de marzo (BALÓN CUADRADO/Agencias).- Fue un partido para sepultarlo bajo la pesada lápida del olvido. Resultado grisáceo, opaco, insulso: 0-0 del juego amistoso entre México y Portugal -una de las cinco selecciones candidatas a campeonas del mundo- que se había vendido como como agua bendita para el rebautizo. Acabó siendo fatídico. Como si estuviera, involuntariamente, en consonancia con la epidemia de violencia en todo el país.
Acabó siendo amarga la reinauguración del estadio Azteca, llamado pomposamente Banorte, a casi 60 años de su nacimiento -29 de mayo de 1966-. Caos generalizado. Hubo un aficionado muerto antes de comenzar el juego. Más de 12 mil policías amurallaron la seguridad de los asistentes. Madres buscadoras de familiares desaparecidos también se manifestaron en el exterior del Coloso de Santa Úrsula.
Poco más de 81 mil 344 aficionados, seducidos por el estruendoso canto silente del balón -y con un irrefrenable sentimiento de pertenencia- asistieron, también, como si fueran seguidores del flautista de Hamelin. Muchos de ellos externaron su incordio por la pésima visibilidad del juego en redes sociales a través de textos y videos.
Nada relevante hubo, en el tema netamente futbolístico. Los llamados súper Ratones Verdes se dedicaron a lo que, históricamente, mejor saben hacer cuando el rival es serio: correr, como roedores, detrás de la pelota. Una persecución inútil y agotadora, que casi nada generó en el arco de Rui Silva.
Qué bueno que no jugó CR7 -no hizo el viaje por lesión-., porque hubiera dado diarrea del susto a sus rivales.
Ojalá no sea un funesto augurio para la llamada catedral del futbol mexicano donde -hace seis décadas- se ofician endemoniadas misas esféricas. Vetusto, sexagenario inmueble, que recibió una remodelación, como maquillaje de una prostituta, para estar presentable en el arranque mundialista, el 11 de junio, entre México y Sudáfrica. La pésima manita de gato de que fue objeto costó tres mil 500 millones de pesos al patrocinador, Banorte.
El futbol mexicano, representado en el infausto Tri -eterno campeón de la derrota-, es un tumor maligno imposible de erradicar. Su mayor aspiración hace casi 40 años, es llegar al pesadillesco quinto partido. Maldición que no se ve cómo podrá exorcizar los poderosos rayoncitos en la justa venidera.
En el delirante caos, que quedó de manifiesto en redes sociales, aficionados hicieron filas de hasta tres horas. Cuando ingresaron al inmueble era medio tiempo. En la reventa los boletos llegaron a cotizarse, entre 3 mil pesos y 15 mil. Llegaron a valer hasta 50 mil pesos. Vinieron a la baja ante la ausencia de Cristiano.
Hubo cánticos, oda al fracaso, el Cielito Lindo -”… canta y no llores..”-y la ola en las gradas. Esa euforia intentaba hacer olvidar lo costoso que resultaba comprar una cerveza, 200 pesos por un vaso o un refresco por 120 pesos. Frustrados los aficionados por el deprimente espectáculo, casi en los estertores del juego, despidieron a los 22 jugadores, sobre todo a los locales, con abucheos y el rabioso grito homofóbico. También, decepcionados y frustrados, gritaron el «ole» contra sus propios jugadores.
Fuimos testigos de otro capítulo de la inconmensurable basura redonda.
Antes del inicio del juego, sonrientes, en la cancha, aparecieron el presidente de la FIFA, Gianni Infantino y Emilio Azcárraga Jean, dueño de Televisa, el Estadio Azteca y el club América. Para ellos es irrelevante que haya una crisis de narcoviolencia, en Sinaloa, a unos 900 kilómetros de distancia de aquí, hace casi 20 meses; ni que más de la mitad del territorio nacional -casi un millón de kilómetros cuadrados- esté en las garras de los carteles de la droga.
A ellos sólo les interesa el negocio.
Muere aficionado
Según el portal SDP, se confirmó que Adrián Gómez Velázquez, de 26 años, fue el aficionado que murió minutos antes del partido y que causó revuelo en redes sociales.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la CDMX, el joven intentó descender de los palcos brincando por la parte externa y cayó desde 14 metros de altura. Aunque recibió atención médica inmediata, perdió la vida. Testigos señalaron que se dirigía a los sanitarios cuando ocurrió el fatal accidente. Al parecer estaba alcoholizado.
Más tarde trascendió que el aficionado que murió en el Estadio cuando se dirigía a los sanitarios del inmueble y poco tiempo después ocurrió el accidente que le costó la vida.
Según la versión de una acompañante del aficionado que murió cuando éste buscó evitar el trayecto de la rampa rumbo a los sanitarios, así que subió a un muro desde donde cayó más de 10 metros.
La caída fue fatal y aunque fue auxiliado no fue posible salvarle la vida.
Fue descorazonadora la imagen donde se observaba su cuerpo envuelto en una bolsa gris.
Campeón de las desapariciones
Madres buscadoras protestaron antes del inicio del partido en las inmediaciones del estadio, ubicado en la alcaldía Coyoacán. En México hay una cifra dantesca de personas que se desconoce su paradero; más de 132 mil en los últimos 20 años. Unas 50 mil más de las que caben en el Azteca.
“Queremos que el mundo sepa que en la Ciudad de México tenemos a casi seis mil desaparecidos y casi 300 de ellos han desaparecido a menos de 15 kilómetros de este estadio”, acusó Vanessa Gámez, madre buscadora, durante la manifestación.
Para la agencia española de noticias, EFE, los mexicanos dividieron este sábado su opinión por la inseguridad que aqueja al país y la efervescencia por el juego México-Portugal en la reapertura del Azteca.
“Es un tema lamentable que el gobierno se centre en estos arreglos, ante la crisis de desapariciones en la que necesitamos recursos para investigar todos los casos”, subrayó una de las madres buscadoras de sus hijos desaparecidos, que bloquearon una de las avenidas aledañas al Coloso Deportivo.
El juego entre ambas selecciones provocó protestas de asociaciones que reclaman por la crisis de desaparecidos que existe en el país y reclaman atención de las autoridades.
“Nuestra intención no es detener el Mundial. Sabemos que la gente se quiere divertir. Lo que queremos decir es que mientras adentro celebran, nosotros afuera lloramos la desaparición de casi seis mil familiares en la Ciudad de México y casi 134.000 en el país”, puntualizó la mujer.
Brenda María Valenzuela -vestida de luto como una segunda piel-, madre de Carlos Emilio desaparecido hace seis meses en Mazatlán, Sinaloa, también protestó afuera del recinto futbolero.
“El día de hoy decido presentarme, alzar la voz y no solo desde la protesta, sino también desde el dolor de una madre que lleva seis meses sin saber de su hijo y que como yo hay miles de madres que están viviendo lo mismo”, lamentó con la imagen de su hijo a su espalda, plasmada en una lona rectangular.
Hirientes memes
Hubo un largo rosario de memes, plagados de ingenio, por el contexto y la falta de goles en el marcador. En particular hubo uno que se hizo más viral. Y como vaticinaron los pitonisos Simpson, este resultado decepcionó a los aficionados al futbol que esperaban una lluvia de goles en la reinauguración del estadio.
El episodio 14 de la temporada 14 del popular programa, titulado La familia va a Washington, presentó un supuesto partido entre México y Portugal en donde no había mayores emociones y, entonces, el famoso payaso Krusty escupe:
“A ver, bultos, ¡hagan algo!”.
Ni modo, qué se le va a hacer: son eternos bultos los súper Ratoncitos Verdes por culpa de los zares del balón.
Jamás ganarán un mundial.
