Los Chuchos quieren jugar

Los Chuchos quieren jugar

Esperaron lo más posible los tiempos a ver si levantaba. Pero no. Ha transcurrido un año y medio de la administración de Alfa González en Tlalpan y es la alcaldesa de oposición peor calificada y la única donde aumentó la percepción de inseguridad en más de 15 por ciento.

Mensaje Político

Alejandro Lelo de Larrea

Esperaron lo más posible los tiempos a ver si levantaba. Pero no. Ha transcurrido un año y medio de la administración de Alfa González en Tlalpan y es la alcaldesa de oposición peor calificada y la única donde aumentó la percepción de inseguridad en más de 15 por ciento. Ella era la carta natural con la que Los Chuchos meterían al PRD en la disputa por la candidatura a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. Pero no. A Jesús Ortega, y más a Jesús Zambrano, les falló Alfa González. No pudo con el paquete. Le quedó inmenso Tlalpan.

Por eso Los Chuchos sacaron su “Plan B” y lanzaron como su ficha en la CDMX al coordinador de los 15 diputados federales del PRD, Luis Espinosa Cházaro, quien hace más de 6 meses cumplió un año como legislador, pero por los tiempos políticos chuchistas –en espera de ver si Alfa González levantaba–, retrasó su informe de labores hasta apenas el sábado anterior.

Y decidieron que ese día Cházaro anunciara que buscará ser candidato a la Jefatura de Gobierno por parte de la alianza PAN, PRI y PRD. El perredista congregó a los coordinadores de diputados federales, el priísta Rubén Moreira, y el panista Jorge Romero –el mandamás de los azules en la CDMX–, lo que no significa que vaya a contar con su apoyo para el 2024.

La federal y la local son dos pistas distintas. Por eso no asistieron las dirigencias de los tres partidos en la CDMX, ausencia especial la de Andrés Atayde, del PAN, partido que lleva mano para decidir quién será el candidato opositor a la Jefatura de Gobierno. El hecho también dejó de manifiesto el pleito creciente entre Zambrano, presidente nacional de Morena, y Nora Arias, de la CDMX. Zambrano quiere negociar con el PAN la candidatura a la Alcaldía de Coyoacán en 2024, mientras que Nora Arias defiende esa posición como suya y respalda plenamente la postulación de Giovani Gutiérrez para reelegirse. Ella tiene la decisión en la capital, así que Los Chuchos tendrán ahí otra derrota.

El otro de los casos es sobre la candidatura para jefe de Gobierno, donde Zambrano mandó a Cházaro a “destaparse” para hacer ruido y presionar, mientras que Nora Arias tiene pactado que el PAN lleva mano, y este partido tiene como favoritos a Santiago Taboada, alcalde de Benito Juárez; Lía Limón, de Álvaro Obregón y la senadora Xóchitl Gálvez. Por ahí con mala fe se ha pretendido apuntar el alcalde de Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe, aprovechándose de la persecución a su compañero Taboada. Ya está recibiendo las consecuencias políticas de su mal proceder.

En su destape, Cházaro expuso: “Hay que decirlo claro, aquí no hay corcholatas ni corcholatitas, aquí habemos hombres y mujeres libres que de frente decimos: queremos participar en un proceso democrático y para ir con quien esté mejor posicionado”.

¿Qué buscan en realidad Los Chuchos con el destape de Cházaro? Lo que han hecho toda la vida ellos y los perredistas hoy en Morena: encarecer una negociación para lograr una mejor posición como premio de consolación. Cházaro sabe que no le alcanza para ser candidato a Jefe de Gobierno; busca en realidad ocupar el espacio que dejaría el alcalde de Cuajimalpa, Adrián Rubalcava si termina yéndose a Morena. El perredista quiere la primera fórmula de la candidatura al Senado que le tocaría a Rubalcava, si decidiera quedarse. O que le den la candidatura de la alianza para la Alcaldía de Cuajimalpa, algo imposible si el priísta Rubalcava se queda, porque no la va a soltar. Como siempre, seguro algo sacarán Los Chuchos. Lo veremos.

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